¿De verdad se renovó el Concejo?



Por: Marlium Jamir Pérez /Estudiante de sociología y de estudios políticos y resolución de conflictos; miembro de la Asamblea Departamental de Juventudes Liberales, del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, del Parlamento Nacional de Juventudes Liberales y del Instituto del Pensamiento Liberal ‘Alfonso López Michelsen’.

Calabazas, murciélagos, gatos, arañas y telas de araña son algunos de los ingredientes que aporta la naturaleza a las decoraciones del Hallowen en la modernidad y a los ritos celtas otrora. Aquellos rindiendo culto al fuego, estos al comercio. En suma, se trata en ambos casos de sacrificios.

Pero no voy a referirme en esta ocasión ni a ritos, ni a sacrificios, ni a cultos, ni a comercio sino todo lo contrario, a la mezcolanza de todas: en suma a la democracia.

Al principio pensé que se trataba del atávico olor de la Capital Industrial, luego me percaté de no haber olvidado apagar la estufa, más tarde me aseguré de que no se tratara de algún corto circuito y finalmente me olí la ropa pensando que el último cigarrillo había dejado evidencia. Pero nada de eso, era el olor a quemado.

Y no hablo de quemas de aceites, incienso o hierbas; sino de sacrificios de carne y seso (más carne y grasa que seso). De sacrificios tan reales como el que implica leer esto y haber llegado hasta aquí.

         Se trata de un hecho histórico el sacrificio de casi la mitad de la conformación del concejo, pero ¿realmente se ha renovado el concejo o se trata de una simple lubricación de maquinarias?

         Por un lado hay que reconocer que a veces el misterio de la cifra repartidora suele parecer injusto por decir lo menos. ¿Cómo es posible que un candidato como Gabriel Karduss con 547 votos sea elegido frente a las quemaduras de un peso pesado de 1.233 votos como lo es Jaime Rodallega? La respuesta la da la críptica cifra repartidora. Pero lo que más arde de esa quemadura en particular, probablemente sean los 1.008 votantes a quienes Armando Alirio Polanco debe su nueva curul.

         En cualquier caso, a mi juicio, hay más veracidad en la historia del ratón Pérez, que en la teoría según la cual la renovación del concejo es una muestra de relevo generacional. Basta una breve mirada a los nuevos nombres para saber de quiénes se trata y qué tantas expectativas se pueden formar con sensatez. Pero por ahora la impresión que queda es que se trata de las mismas maquinarias con nuevo aceite.

Truco o trato: “Introducción” de Halloween levemente tétrica


He escuchado hablar de tijeras de quirófano que por descuido del cirujano han quedado habitando entre las tripas del paciente que luego creer definitivamente cerrada su abertura, se torna im-paciente por retornar a que le extraigan de sus entrañas el entrometido adminículo. También sucedió que Ren Hanzhi, un adolescente japonés, mientras pelaba una manzana tropezó y se introdujo accidentalmente el cuchillo entre los ojos. Al interior de una cárcel de El Salvador, un presidiario, en su desmedido afán por esconder un teléfono celular se lo introdujo, sabrá Dios por qué cavidad y, como era de esperar tuvo que hacer una visita no planeada al cirujano. En Corea, un hombre consultó a su médico por la recurrente visita de una jaqueca, pero se llevó una grata sorpresa cuando descubrió que no se trataba de una visita sino de un clavo de hierro cómodamente hospedado en su cráneo desde hacía cuatro años. Se conoce el riesgo permanente en el que están los objetos pequeños que tienen la manía de esconderse en los orificios de la boca y nariz de los niños pequeños, sin embargo ocurrió lo propio a Leroy Ruetshce, una señora de 86 años que preocupada por el estado de su jardín, terminó de un ligero tropezón, con las tijeras de podar mitad dentro, mitad fuera de su cabeza. En fin, podríamos dedicar esta columna a relatar todos los casos en los que objetos ocupantes han decidido mudar de hábitat hacia nuestro vulnerable cuerpo humano, sin embargo, para desgracia de ellos no va a ser así.

Si un buen turista camina por las pintorescas calles del sur de Rumania, no le es posible pasar por alto los bustos, monumentos, placas e incluso los rumores de la supuesta sepultura de un héroe nacional en una isla en medio del lago Snagov. Se trata de Vlad Tepes o Vlad III “el empalador”. Quien debe esta denominación a sus métodos para resistir a la ocupación del Imperio Otomano y para castigar a los traidores. Lo que pocos saben, es que merced a su reconocida perversidad (hay pinturas que lo retratan desayunando de frente al desfile de postes decorados con sus víctimas cual arbolitos de navidad), el noble Vlad fue además el inspirador de la famosa novela de Bram Stoker: El Conde Drácula.

En la edición de la Revista Semana del 16 de octubre, el columnista Antonio Caballero ha hecho, con la lucidez que lo caracteriza, un excelente artículo en el que no sólo explica -no sin algo de frialdad- en qué consiste exactamente el empalamiento sino que además, describe la forma en que el Presidente Santos fue sometido a dicho proceso por parte del gobierno de los Estados Unidos.

Y hablando de introducción de objetos extraños por agujeros del cuerpo que no siempre vienen prefabricados; y hablando también de cuentos de terror y de muertos que salen de sus tumbas a ejercer su derecho al voto; y hablando de calabazas y otras cabezas huecas; y hablando de disfraces, antifaces y máscaras, y hablando de fantasmas que financian a todos los candidatos para no poner todos los huevos en el mismo nido… en fin, hablando de democracia, nada más propicio para esta temporada que rememorar la apacible escena en la que un incauto ciudadano, embriagado por haber estado sumergido en alguna de las campañas electorales, cree de forma inocente en las discordias que aparentan los bandos más visibles. Y en un acto de ingenua fe, imprime un tachón a su intachable candidato sin saber que a lo que se está jugando el poder detrás del poder es a que con cara ganan ellos y con sello pierden los ciudadanos. Como quien dice: ¡Feliz Halloween con más truco que trato!

 

Una ola invernal de plomo



Por: Marlium Jamir Pérez /Estudiante de sociología y de estudios políticos y resolución de conflictos; miembro de la Asamblea Departamental de Juventudes Liberales, del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, del Parlamento Nacional de Juventudes Liberales y del Instituto del Pensamiento Liberal ‘Alfonso López Michelsen’.

La idea de que ser yumbeño más que un gentilicio es una profesión de alto riesgo, -o en el mejor de los casos, un deporte extremo-, se ve fortalecida con una breve mirada a las noticias que nos brinda la temporada electoral o con una revisión más detenida de los conflictos que se padecen en algunas zonas de nuestro municipio sin que tengan un ápice de espacio alguno en los medios que -salvo contadas excepciones- parecen estar más interesados en el proselitismo de los candidatos que en los problemas de electores. Las elecciones en Yumbo son una aleación de metales: plata y plomo.

Basta un raudo vistazo al tarjetón y a los intachables candidatos que encontraremos en unos días para recordar la frase que dejó salir Vargas Llosa previas la elecciones presidenciales del Perú: la sociedad va a tener que elegir entre el sida y el cáncer. Con el perdón de ambas condiciones, la frase resulta perfectamente extrapolable al caso de nuestro municipio si tenemos en cuenta las poco conocidas revelaciones que hizo la Revista Semana sobre el caso Yumbo en su especial sobre los 25 municipios críticos del país.

Todo nos da para pensar que el doctor Juan Carlos Martínez no aprovechó sus horas de libertad precisamente para disfrutar del aire de Dapa o para rezar el rosario con su vecina senadora.

 

Nos va a salir más caro el caldo que los huevos

Ronald Mayorga Sánchez, comunicador social yumbeño. Foto para www.todosesupo.com

Si es o no una muletilla de campaña, vaya y venga, pero asumamos que al fin los discursos de la clase política coinciden en una verdad absoluta: la única manera de sacar a Yumbo de la crisis es la educación. Con educación se puede acceder a los empleos; con educación construimos ciudadanos competitivos que no sólo se dediquen a buscar puestos de trabajo, sino que también los creen; con educación aseguramos que las nuevas generaciones eliminen de tajo la idea perversa de que la Alcaldía es la única fuente de ocupación.

Pero ahora que todos lo dicen, resulta fundamental saber cuál es el mecanismo más eficaz para asegurar educación a la inmensa mayoría de los yumbeños. “Hay que hacer universidad en Yumbo”, he escuchado en repetidas oportunidades a los candidatos. ¿Es éste el paso correcto? Lo pregunto, porque planteado así, señores candidatos, nos terminará saliendo más caro el caldo que los huevos.

Traer las universidades a Yumbo implicaría un esfuerzo presupuestal del que hasta ahora ningún candidato y ningún Partido nos han hablado en profundidad. (Recordemos que en los últimos años el Municipio ha estado muy cerca de una crisis financiera, incluso para pagarle a su propia planta de empleados). Construir o adaptar instalaciones óptimas que vayan más allá de un salón de clases con sillas y tablero, tener laboratorios de altura o espacios para prácticas no es un asunto de quinientos pesos. Sin duda, hay aquí una reflexión mayor que hasta ahora nadie les ha pedido a nuestros candidatos. Eso sin contar los planes en materia financiera que implica tener una nueva planta de profesores. ¿Quién asumirá sus salarios?

Agreguemos un tema del que nadie habla con honestidad, pero que quienes estamos dentro del mercado laboral conocemos con absoluta precisión: Para los empleadores resulta fundamental el estatus de la universidad de la que viene su futuro empleado. No nos digamos mentiras, la empresa privada siempre verá con mejores ojos a un estudiante de la Universidad Javeriana que a uno egresado de algún instituto popular. ¿Qué tiene que hacer un estudiante egresado de la Universidad de Pamplona ante uno de la Universidad ICESI? Con el dolor del alma debo decir: Nada. La desventaja es evidente y el error de nuestros candidatos también.

De nada nos sirve asegurar que traeremos educación universitaria a Yumbo sino somos conscientes del estado actual del mercado laboral, que va más allá de la zona industrial (pues por más opciones laborales que haya, la posibilidad de una crisis económica en el sector industrial siempre podrá existir), que tenemos que preparar a los muchachos en las carreras que necesita la industria (limitando la formación a carreras técnicas y desconociendo el poderío de las carreras profesionales e incluso de la formación humanística y artística), o de traer sedes satélites de universidades que nunca han registrado en el ranking de las mejores del país, en últimas, universidades de garaje.

Pongámonos serios. Yo no creo que haya que traer las universidades a Yumbo, creo que hay que llevar a Yumbo a las universidades. Necesitamos que el próximo alcalde asegure subsidios de transporte para quienes están luchando por terminar sus carreras y para los que aspiran a comenzar su formación. Necesitamos asegurar mejores resultados en las pruebas ICFES -y estímulos para quienes tengan los mejores resultados-, para que el número de yumbeños que accede a la Universidad del Valle y a la Universidad Nacional (las dos únicas instituciones públicas con historia, respeto y peso en el mercado laboral) sea cada vez mayor. Y ahí viene la primera prueba: la secretaría de educación debe estar en cabeza de un gerente que construye una política pública seria y no puede seguir siendo escampadero burocrático.

Le creeré al primer candidato que asuma el reto de defender hasta con los dientes la independencia de la Secretaría de Educación y que le presente a los yumbeños desde su campaña un plan de choque que reactive la calidad en las escuelas y en los colegios; que dinamice la calidad académica y que al final genere como resultado contundente un número más elevado de estudiantes con competencias para ingresar a las universidades públicas. La estrategia debe empezar por ahí.

Por Ronald Mayorga, Comunicador Social egresado de la Universidad del Valle.

Caricatura de la semana: Lo prometido es deuda

Para Todosesupo.com es un honor anunciar que a partir de esta semana contamos con la colaboración de Alexander Sarria Jiménez, caricaturista yumbeño radicado en Canadá. Alex, como le conocemos, fue colaborador del periódico Gente, el periódico de los yumbeños, que circuló en el año 2004. Promete continuar con su estilo mordaz caricaturizando la realidad yumbeña.

Como decía el gran caricaturista del siglo pasado Ricardo Rendón: Las caricaturas no las hacen los caricaturistas, sino que las hacen las víctimas; lo esencial de la caricatura no es el dibujante, sino el modelo.

Esperamos que las caricaturas de Alex susciten en nuestros visitantes una sonrisa, ojalá una carcajada, y aquí viene en nuestra ayuda lo que Antonio Caballero escribió en el prólogo del libro 5 en humor (Rendón, Klim, Osuna, Garzón, Vladdo) de la periodista María Teresa Ronderos:
“La exageración o la simplificación –o sea la caricatura- provocan risa porque son un reforzamiento y una síntesis de la verdad: las cuatro líneas que le bastaban a Ricardo Rendón para retratar a un individuo. Retratarlo, no deformarlo sino mostrarlo tal como es”.

Que lo disfruten, y ¡bienvenido, viejo Álex!

 

Sopa y seco

Por: Marlium Jamir Pérez para www.todosesupo.com
Hace poco tuve la oportunidad de conocer al reconocido chef Ferran Adriá -y por supuesto también a algunos de sus excéntricos platos-. Y digo ‘excéntricos’ porque Adrià tiene el mérito de haber introducido en los campos de la cocina las armas propias del arte. En una mesa se evidencia la presencia del maestro de El Bulli porque fácilmente puede encontrarse uno con un plato descontextualizado que, salvo por su sabor, no tiene absolutamente nada en su aspecto que delate su verdadera identidad. Así podemos encontrar sin ninguna dificultad un arroz líquido acá, un tinto en esferas allá y una ensalada en forma espuma más allá.

Lo que el innovador cocinero no sabe es que sus descontextualizados platos tienen competencia y superación en el terruño del Cacique Jacinto -entre otros cacicazgos-. Y no estoy hablando de cuaresmeros, desamargados, sopas de tortilla, brevas ni manjar blanco. No señores. Hablo de platos fuertes y comidas rápidas. Como el sancocho político cuyos ingredientes se ven en abundancia por estos días pero cuya cosecha no cesa casi nunca. Basta una breve caminata matutina por las calles de la capital industrial para encontrar la carta de platos: Verdes con Cambio Radical y otros aditamentos (algunos bastante picantes y mutuamente excluyentes), gallo liberal declinado (consumase una vez servido), exalcalde arrepentido (bebida fermentada) y algún comensal que cuando come no conoce.

Basta con esperar un período muy breve de tiempo para sentir el inocultable aroma de los platos quemados, pero, en cualquier caso, esperemos con todo fervor que finalmente lleguen los mejores platos a la mesa… no vaya a ser que se nos queme el pan en la puerta del horno.

Marlium Jamir Pérez. Foto para www.todosesupo.com
Marlium Jamir Pérez /Estudiante de sociología y de estudios políticos y resolución de conflictos; miembro de la Asamblea Departamental de Juventudes Liberales, del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, del Parlamento Nacional de Juventudes Liberales y del Instituto del Pensamiento Liberal ‘Alfonso López Michelsen’.

¿A quién se le ocurre?

Por: Marlium Jamir Pérez para www.todosesupo.com
La oficina estaba cerrada media hora antes de lo que establecía el horario, sin embargo me acerqué a la ventanilla. Un, dos, tres golpes en la reja y un desentonado: “¡buenas!”

Después de un buen rato me atiende el portero. Primero me pareció injustificada la cara de sorpresa que se dibujó en el funcionario de la Registraduría al que le pedí los programas de gobierno de los candidatos a la alcaldía de nuestro municipio. Sin embargo, no tardé en entender su reacción.

En un lugar donde no se vota por sino contra alguien -porque lo importante es que pierda el otro-, donde las campañas no intentan vender un candidato idóneo sino uno sin inhabilidades, donde los moteles invitan a votar por un candidato, donde se les llama “líderes” a los voceros del clientelismo, donde se vota porque el “jefe político” le va a dar un puestico a un amigo, donde importa menos trabajar éticamente como funcionario que “portarse bien en el directorio”, donde un candidato-empresario altruista hace obras como parte de su campaña… ¿a quién se le ocurre pedir un programa de gobierno?

“Muchas gracias”, di media vuelta y me marché.

Marlium Jamir Pérez /Estudiante de sociología y de estudios políticos y resolución de conflictos; miembro de la Asamblea Departamental de Juventudes Liberales, del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, del Parlamento Nacional de Juventudes Liberales y del Instituto del Pensamiento Liberal ‘Alfonso López Michelsen’.

Encuentro Iberoamericano de Culturas y Comunidades Afrodescendientes en Yumbo

Por: Iván Recalde Correa para www.todosesupo.com
Tuve la oportunidad de asistir al Encuentro Iberoamericano de Culturas y Comunidades Afrodescendientes realizado en el Centro de Eventos Valle del Pacifico, el 23 y 24 agosto del 2011. En él se desarrollaron conferencias, mesas redondas, muestras artísticas y un mercado cultural con la presencia de instituciones públicas, privadas nacionales e internacionales.

También se visibilizó la oferta institucional de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras de Colombia. Hubo muestras artesanales, gastronómicas, culturales y de medicina tradicional. El cubrimiento de este certamen contó con la presencia de medios escritos, radiales y televisivos. El evento fue la oportunidad de reunir a todos los Afrodescendientes de Colombia y países invitados de Iberoamérica, se dio en el marco de la interculturalidad, pues también se hicieron presentes algunos indígenas guambianos y de otras etnias.

El Encuentro contó con la asistencia de funcionarios colombianos e invitados especiales de de España, Uruguay, Brasil, Venezuela, Ecuador y Estados Unidos. Dos de los expositores fueron los ex presidentes Ernesto Samper Pizano de Colombia y el ecuatoriano Rodrigo Borja.

Se debatieron los siguientes temas:
1. Políticas Públicas de inclusión y luchas contra la discriminación.
2. Historia y memoria de la diáspora africana en Ibero América
3. Las culturas Afrodescendientes en Ibero América, formas propias de gobernabilidad y de participación.
4. Conocimiento tradicional de las culturas Afrodescendientes en Ibero América
5. La Etnoeducación en las comunidades Afrodescendientes en Ibero América
6. Presentaciones culturales.

Para el desarrollo de las ponencias los participantes se ubicaban en los salones destinados para este evento, de acuerdo al interés de los asistentes. Hay que resaltar la gran participación de distintas organizaciones, centros educativos, universidades y gestores culturales. Por Yumbo asistieron Orlando Sánchez de Afroyumbo y docentes de las distintas instituciones educativas.

Después de la nueva Constitución Política de Colombia de 1991, todo ha quedado en el papel porque en la práctica las necesidades siguen peor, en estos 8 años hubo el mayor desplazamiento, pérdida de tierras a manos de terratenientes, invasiones masivas a las grandes ciudades capitales. En el tema educativo los planes para insertar la cátedra de estudios afrocolombianos no se da en las instituciones. Vale resaltar la “Resistencia Cultural” que han venido ejerciendo los hermanos afro de todo el país preservando su cultura sin la ayuda del estado durante cientos de años.

Iván Recalde Correa. Investigador social del municipio de Yumbo. Docente y conferencista sobre temas de la afrodescendencia y la diversidad cultural. Expositor nacional e internacional con muestras fotográficas en las que representa la pluralidad cultural y étnica de nuestro país. Merecedor de reconocimientos del sector estatal y de los medios de comunicación. Además de su trabajo como investigador social, se desempeña como Coordinador en la Institución Educativa Alberto Mendoza Mayor, sede Juan B. Palomino de Yumbo.

Rectificación

Por: Marlium Jamir Pérez para www.todosesupo.com
Reconozco que haberme dirigido en la columna anterior a nuestra prestigiosa clase política municipal como un circo pudo llegar a ser ofensivo. Máxime cuando en el propio Congreso de la República es común referirse al pueblito de mis cuitas -y cuotas- como “la universidad de los políticos”. Pese a ello, francamente no encontré por qué asociar a las cautivadoras artes circenses con algo despectivo. Podría haberse apelado a la interpretación romana “panem et circenses” (pan y circo), pero algunos reclamos dieron cuenta de que definitivamente utilicé mal, muy mal, el término.

¿Cómo se me pudo ocurrir semejante inexactitud? Ahora imagino observando a nuestra clase política: un acróbata allá, un mago más allá, unos cuantos payasos cerca de aquel contorsionista, aquel es un domador, otro camina sobre la cuerda floja, este es un escapista, ese parece un hombre bala, el de allá un ventrílocuo…. y muchas otras atracciones. ¿Qué tiene eso de parecido con nuestros líderes?

Además, pese a que se podría llegar a recurrir al zôon politikón de Aristóteles, tampoco hay mucha semejanza por el lado del reino animal. Por ahí salió un gallo, más allá un león tímido, por allá una tortuga, más allá un coyote, por allí un zorro, más de un perro viejo, varios micos, uno que otro delfín, algún burro aunque ningún camello se ve, algunos elefantes blancos, aquel es un lagarto ¡y este definitivamente parece un sapo!… en fin. Sólo esperemos que las ratas no hagan parte del festín.

Sea esta la oportunidad para presentar mi rectificación a semejante disparate. Realmente no sé cómo se me pudo ocurrir.

Marlium Jamir Pérez /Estudiante de sociología y de estudios políticos y resolución de conflictos; miembro de la Asamblea Departamental de Juventudes Liberales, del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, del Parlamento Nacional de Juventudes Liberales y del Instituto del Pensamiento Liberal ‘Alfonso López Michelsen’.

Por la maleta se conoce al viajero

Por: Marlium Jamir Pérez para www.todosesupo.com
Casi absolutamente todos los candidatos a la alcaldía del municipio tienen la más plena autoridad para decir que la educación presenta graves falencias: su ortografía lo atestigua. Y es que debo confesar que tengo la obsesiva práctica de leer uno a uno los cerros de volantes, panfletos y plegables que por estos días esperan pacientes tras la puerta luego de una breve ausencia. Tras esta manía inquisitoria salen incluso peor librados -en ortografía, claro está- los candidatos que varios de los fulanos que complementan esta columna semanalmente con sus comentarios.

Escribir “yumbo” por “Yumbo”, “garantizen” por “garanticen”, omitir tildes y comas, abusar de las mayúsculas… o prescindir de ellas, confundir “ha” con “a”, “haya” con “halla”, son apenas algunos de los detalles que se han logrado infiltrar en algunas campañas.

¡Claro! Me podrán refutar que los errores de ortografía, por crasos que aparenten ser, resultan ser un mal menor al lado de los simpáticos números que acostumbramos a presenciar por parte del circo que presenta y representa nuestra reconocida clase política. Sin embargo, una vez más apelaremos a la sabiduría de nuestras abuelas y diremos que “por la maleta se conoce al viajero”.

Marlimarlium jamir Pérezum Jamir Pérez /Estudiante de sociología y de estudios políticos y resolución de conflictos; miembro de la Asamblea Departamental de Juventudes Liberales, del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, del Parlamento Nacional de Juventudes Liberales y del Instituto del Pensamiento Liberal ‘Alfonso López Michelsen’.