10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos

Por: Luis Ángel Martínez A. para www.todosesupo.com
Desde el 10 de diciembre de 1948, fecha en la que la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) promulgó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se celebra en Colombia y en los demás países miembros de esta organización, el Día Internacional de los Derechos humanos.

La Segunda Guerra Mundial había avanzado violentamente de 1939 a 1945, y al aproximarse el fin, las ciudades de toda Europa y Asia yacían en ruinas humeantes. Millones de personas murieron, millones más quedaron sin hogar o morían de hambre. Las fuerzas rusas se acercaban, rodeando los restos de la resistencia alemana en la bombardeada capital de Alemania, Berlín. En el Pacífico, la infantería de marina de los Estados Unidos todavía estaba luchando contra las fuerzas japonesas atrincheradas en islas como Okinawa.

En abril de 1945, delegados de 50 naciones se reunieron en San Francisco, llenos de optimismo y esperanza. La meta de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional era crear un organismo internacional para promover la paz y evitar guerras futuras. Los ideales de la organización se establecieron en el preámbulo al Acta constitutiva que propusieron: “Nosotros, la gente de las Naciones Unidas, estamos decididos a proteger a las generaciones venideras del azote de la guerra, la cual dos veces en nuestra vida ha producido un sufrimiento incalculable a la humanidad”.

Para 1948, la nueva Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se había apoderado de la atención mundial. Bajo la presidencia dinámica de Eleanor Roosevelt (viuda del presidente Franklin Roosevelt, defensora de los derechos humanos por derecho propio y delegada de Estados Unidos ante la ONU), la Comisión se dispuso a redactar el documento que se convirtió en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Roosevelt, a quien se atribuyó la inspiración del documento, se refirió a la Declaración como la Carta Magna internacional para toda la humanidad.

Esta Carta Magna fue adoptada por las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 y contiene 30 artículos, los cuales se encuentran plasmados en el Título II de la Constitución Política de Colombia de 1991.

Luis Ángel Martínez Ángel. Foto para www.todosesupo.com

Luis Ángel Martínez Ángel, escritor y profesional yumbeño. Abogado penalista, criminólogo y politólogo. Autor del libro Mecanismos de Participación Ciudadana.

Los rinconcitos de mi Liceo Comercial

(Crónica publicada el 19 de octubre de 2017).
Por Ana Milena López Ortega para www.todosesupo.com

Las 6:05 de la mañana y estamos entrando a la I. E. Alberto Mendoza Mayor. A nuestra siempre y bien conocida Sede Liceo Comercial. El ruido es muy fuerte. Buscamos de dónde viene y encontramos al gavilán y su familia, en lo alto de la palmera, batiendo sus alas y dispuestos a buscar su alimento. Hacen varios vuelos acompañados de mucho ruido y atrapan animales pequeños.

En el horizonte se observa la salida del sol sobre la cordillera central. El paisaje es hermoso. Tendremos un lindo día.

La gata alimenta a su hijo. Ya tenemos una gran familia de gatos. Ella llegó hace un tiempo y causó sensación porque siempre buscaba la compañía y caricias de los humanos. Claro, y también muchos sustos cuando se paseaba entre las piernas de los y las profesoras en las reuniones. Luego apareció con sus hijos y así ha continuado. Una gata muy coqueta.

Otros visitantes y ya casi residentes son algunos perros. Que juegan con los estudiantes y se nota que se sienten muy cómodos los unos con los otros. Y son la angustia de los porteros tratando de sacarlos o no dejarlos entrar, y ellos haciéndoles toda serie de engaños para lograrlo. Los estudiantes juegan con ellos, están pendientes de su alimento y si necesitan agua. Y como le respondía una niña a una profesora que pretendía adoptar a uno: “no profe, aquí no le falta nada. Tiene alimentación y compañía”.

Los estudiantes que llegan por primera vez a la Institución expresan su sorpresa y comentan que en el colegio no se maltrata a los animales, al contario se los cuida y protege.

También nos acompañan muchos pájaros y unos hermosos colibríes que se alimentan del néctar de las flores de los diversos jardines. Producto del cuidado de varios grupos de estudiantes y sus profesores.

Predomina el verde en la Institución. Arboles muy antiguos como chiminangos, acacias y palmeras que se conservan desde la época en que el terreno era llamado “cien palos”. Hasta otros más recientes como árboles frutales y plantas ornamentales, que han sido plantados por los estudiantes desde los años 70.

Todos estos elementos han permitido la conformación de varios rinconcitos utilizados por los estudiantes para conversar, compartir alimentos y ponerse al día. Brindando tranquilidad y sosiego en los diferentes momentos de la jornada. Y de igual manera afianzando el sentido de pertenencia.

Y así transcurre el día a día de una comunidad que se interrelaciona con los regalos de natura y convive en la cotidianidad de las diversas manifestaciones de este hermoso milagro llamado “vida”.

Ana Milena López. Foto para www.todosesupo.com
Ana Milena López Ortega, historiadora egresada de la Universidad del Valle. Docente de la Institución Educativa Alberto Mendoza Mayor.

Las cifras no alcanzan

Por Julián Alejandro para www.todosesupo.com
Aprendimos de los organismos gubernamentales que los fenómenos violentos se miden en indicadores y que el dolor es irrelevante, pese a que este sea —en muchos casos— el combustible de la violencia. En nuestro país, a pesar de que contamos con una fuerte tradición de la tragedia y las muertes violentas, no hemos conseguido que se recuerde a los muertos con decencia. La indiferencia provoca que olvidemos el nombre del vecino que asesinaron por robarle su cartera mientras esperaba el bus que lo llevaría al trabajo. Así de buenos somos. A menos que se trate de una figura famosa, los medios de comunicación difícilmente nos instan a recordar el nombre de una víctima del conflicto. Existe un gran esfuerzo por parte de otros, para que los ciudadanos nos olvidemos de nosotros. Pero hoy quiero hablar de Yumbo:

Somos un pueblo pequeño, con una gran tolerancia a la maldad, en este caluroso lugar, los violentos no discriminan edad ni género; en Yumbo nos acostumbramos a presenciar variaciones de la maldad con las que pueden ser cometidos los crímenes. Hace 8 años, cuando decidí trasladarme a vivir a Yumbo, un buen amigo me dijo con cara de preocupación “ese pueblo es caliente, te toca ser muy serio por allá”… desde que llegué a este lugar he comprendido que sus palabras eran honestas.

En Yumbo aprendimos a decir que “anoche mataron a dos o tres”, pero no nos ocupamos de saber quiénes eran. Una paradoja muy colombiana es que a pesar de llevar más de medio siglo lidiando con la muerte y la violencia, sentimos que estas son lejanas, que difícilmente nos pueden tocar.

Somos un pueblo en el que no existe edad para víctimas ni victimarios, en Yumbo convivimos con la atrocidad, acá tenemos niños que mueren y niños que asesinan. El año pasado, en una calle por la que camino con regularidad, fue asesinada una niña de 13 años por robarle el celular, —el asesino tenía 17 años —.

Catalina tenía 13 años, era estudiante, hermana, hija, amiga y muchas otras cosas, no podemos permitir que todo lo que ella representaba se convierta en un digito de la tasa de homicidios cometidos durante el 2016, ella representó valores para las personas a las que amó que no pueden ser reparados al incluirla en una cifra.

Las declaraciones de sus padres siempre me han llenado de admiración, apelan al perdón y a la certeza de una justicia que llegará en algún momento. Personas como los padres de Catalina demuestran que acá también viven ciudadanos decentes que merecen garantías que preserven su alegría.

Las cifras nos han insensibilizado, impiden que tomemos parte en la tragedia y que busquemos soluciones colectivas a tantos problemas que aquejan nuestro municipio, muchos de ustedes —igual que yo— tienen hijos y quieren verles crecer tranquilos. Las cifras son insuficientes, anulemos ese sedante con nuestras acciones.

Julián Alejandro, escritor radicado en Yumbo. Foto para www.todosesupo.com
Julián Alejandro, escritor radicado en Yumbo. Foto para www.todosesupo.com

Julián Alejandro. Escritor-poeta radicado hace varios años en Yumbo.

23 de abril, Día del Idioma

Por: Luis Ángel Martínez Ángel.
Desde 1926, el 23 de abril se celebra el día mundial del idioma español, en honor al escritor Miguel de Cervantes Saavedra, conocido como “el manco de Lepanto”, autor de la obra “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, quien murió en ese mismo día en Madrid en el año 1616.

Esta fecha es una oportunidad para saber que, en cuanto a dispersión geográfica, el idioma español ocupa el segundo lugar en el mundo, detrás del inglés, y en cuanto a personas que lo hablan como primera lengua, el tercer lugar, detrás del chino y el inglés. Esta fecha nos permite conocer el origen de nuestro idioma, su riqueza, sus sinónimos, para que los niños y adolescentes, que apenas lo están estudiando, sepan que la única palabra que tiene el español no es la de “Marica”, a ver si así dejamos de escuchar esas conversaciones tan fluidas como: “Q’hubo, marica”, “cómo estás, marica”, “no te lo puedo creer, marica”, “nos vemos, marica”. Esta fecha nos recuerda el artículo 10 de la Constitución Política, el cual advierte que “El castellano es el idioma oficial de Colombia…”.

Por esta razón, los docentes en las instituciones educativas no deberían hacer sentir mal y acomplejados a los estudiantes por hablar solo el español y no hablar otro idioma. Por el contrario, en dichas instituciones se debería profundizar más en la enseñanza de nuestro idioma, el cual como vemos es cada día más pobre y limitado, y menos en los idiomas extranjeros, porque si de prepararnos para la vida laboral se trata, excusa con la que quieren reemplazar nuestro idioma, así como en Colombia hay personas que se ganan la vida por saber inglés, que no es mucha, en Estados Unidos de Norte América e Inglaterra, hay hispanos, y por supuesto colombianos, que también se ganan la vida por saber español.

Además, podríamos preguntarnos: ¿De qué le sirve a los colombianos, en términos generales, saber saludar en inglés y despedirse en francés, que es lo único que aprendemos en el colegio durante el bachillerato, cuando hoy en día los jóvenes ni saludan ni se despiden en ningún idioma? Para esto nos debe servir el 23 de abril, fecha tan importante para la comunidad hispana, para reflexionar, para conocer nuestro idioma, valorarlo y defenderlo; para sentirnos orgullosos de nuestro nobel de Literatura, Gabriel García Márquez; para decir como Juanes, aquí: “Se habla español”.

Luis Ángel Martínez Ángel. Foto tomada de internet

Luis Ángel Martínez Ángel, escritor y profesional yumbeño. Abogado penalista, criminólogo y politólogo. Autor del libro Mecanismos de Participación Ciudadana.

“Tesis sobre el fracaso” el nuevo libro del poeta yumbeño L.C. Bermeo Gamboa

El viernes 14 de octubre se realizará el lanzamiento del libro “Tesis sobre el fracaso” del autor yumbeño L.C. Bermeo Gamboa. Será a las 6:30 PM en el Museo San Sebastián de Yumbo, Carrera 3 No. 5 – 38, barrio Belalcázar.

Este libro es el tercero publicado en la carrera literaria de L.C. Bermeo Gamboa (Yumbo, 1985), sus dos obras anteriores Antídotos de Ruda (2005) y Libro de pan (2010), además de publicaciones en diversas revistas han logrado el reconocimiento de su trabajo con la palabra por más de una década. Actualmente es el editor de la página de periodismo cultural LA CULTURA de Yumbo, donde publica una columna de opinión llamada Digresiones.

Tesis sobre el fracaso es un libro de poesía que parte de las difíciles experiencias del autor y logra desarrollar un tema común a todas las personas: el fracaso. Pero la forma no es la habitual para la poesía, no son sólo versos y poemas, se trata una textura de varios formatos: poemas, fragmentos, apuntes, aforismos y citas que el autor ha escrito y recopilado para que los lectores encuentren siempre algo estimulante en cada una de sus páginas.

L.C. Bermeo Gamboa, escritor yumbeño.
L.C. Bermeo Gamboa, escritor yumbeño.

L.C. Bermeo Gamboa (Yumbo, 1985): hizo estudios de comunicación y periodismo en la Universidad Santiago de Cali. Autor de los poemarios Antídotos de ruda (2005) y Libro de pan (2010). Ha publicado artículos para diferentes medios colombianos como las revistas El Clavo, El Cartel Urbano y Corónica. Poemas suyos se publicaron en la revista de poesía Arquitrave. En 2013 fue premiado en Argentina por su ensayo Fingir que existe la poesía. En su pueblo natal le fue concedida la medalla al mérito y su nombre está inscrito en el mural de la cultura. Desde 2011 dirige y edita la revista virtual Barbarie Ilustrada: Lecturas perjudiciales. Escribe semanalmente una columna para la página LA CULTURA de Yumbo.

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Tesis sobre el fracaso: en esencia se trata de un libro de poesía, pero su forma no es la habitual para este género, en vez de sólo versos y poemas, lo que el lector encontrará aquí es una textura de varios formatos: poemas, fragmentos, apuntes, aforismos y citas que el autor ha escrito y recopilado para ahondar en un tema que él considera universal: el fracaso; logrando que todo en este libro se corresponda entre sí, y que pueda leerse de cualquier modo, empezando por una página elegida al azar.

Siguiendo modelos como: La tumba inquieta de Cyril Connolly, los Escolios a un texto implícito de Nicolás Gómez Dávila, El malpensante de Gesualdo Bufalino y La soledad del lector de David Markson; L. C. Bermeo Gamboa compuso un libro singular con esta irónica tesis, opuesta a toda la mentalidad vulgar de éxito y optimismo que pregonan las ideologías facilistas del mercado y los libros de autoayuda. En este sentido, Tesis sobre el fracaso podría definirse como un antilibro de superación, que desde las pequeñas derrotas íntimas en la vida cotidiana, hasta el gran derrumbe de los valores culturales y de la civilización, expresa las ideas más pesimistas sobre el destino y la existencia humana; a pesar de esto, no es un libro de rebeldía contra la dura realidad, sino de aceptación y resistencia sosegada a la existencia. En esta obra el poeta se consuela y nos consuela con la sabiduría clásica y humanista, con la esperanza de que una vida modesta y sin grandes ambiciones, pese a todas las carencias, aún sea digna de vivirse.

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“Me gusta de este libro que va en contra del discurso establecido, de la obligación a vencer. Es un bienvenido elogio a la derrota; o sea, un bienvenido homenaje a la vida cotidiana”.
Pablo Hernán Di Marco (escritor argentino)

“Tesis sobre Fracaso es un salvavidas de la cotidianidad y sus menesteres, alimentos predilectos de la poesía. Solo que su contenido, su estructura central, su alerta y congoja le toca al lector derrotarla o en el mejor de los casos asimilarla”.
Edgar Cuero Córdoba (escritor colombiano).

Lea la entrevista Un café en Buenos Aires con L.C. Bermeo Gamboa
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En el Museo San Sebastián de Yumbo, Música para levantar muertos, la novela de Edgar Cuero Córdoba

Música para levantar muertos, la novela que el yumbeño por adopción, Edgar Cuero Córdoba, lanzará en el Museo San Sebastián de Yumbo. Imagen para www.todosesupo.com
Música para levantar muertos, la novela que el yumbeño por adopción, Edgar Cuero Córdoba, lanzará en el Museo San Sebastián de Yumbo. Imagen para www.todosesupo.com
Edgar Cuero Córdoba, escritor caleño radicado hace muchos años en Yumbo, presentará este viernes 16 de septiembre su opera prima, la novela Música para levantar muertos. El lanzamiento de la obra será en el Museo San Sebastián de Yumbo (carrera 3 5-38, barrio Belalcázar), a partir de las seis de la tarde, con entrada libre para toda la comunidad yumbeña.

Edgar Cuero Córdoba lleva varios años dedicado al ejercicio de la escritura y se ha hecho acreedor en dos oportunidades al premio del Concurso Municipal de Cuento, que organiza el Instituto Municipal de Cultura de Yumbo por intermedio de la Biblioteca Pública. También es colaborador de la revista literaria Barbarie Ilustrada y miembro de la plantilla de escritores del Fan page LA CULTURA de Yumbo, donde escribe semanalmente una columna de opinión.

Música para levantar muertos promete ser una obra a la que se le podrá abordar desde diversos frentes y hacer una lectura de la realidad social y política de los años 50. La época violenta de los años 50 pasan por las páginas de esta obra y en ella se podrá conocer aspectos de la violencia partidista y también la manera como los citadinos se divertían, historia que aunque se desarrolla en la ciudad de Cali, también vivieron y sufrieron los yumbeños en cierta manera.

¿Quién es Edgar Cuero Córdoba?
Este caleño nacido en Cali en 1950 tiene su su inclinación literaria desde la infancia gracias a su abuelo José Joaquín Córdoba, aguador del antiguo Ferrocarril del Pacífico, que lo ponía a leer y copiar hojas enteras de la revista Reader’s Digest. Su juventud la pasó entre los barrios Benjamín Herrera y Guayaquil, donde fue testigo directo del florecimiento musical antillano de Cali en los años 50 y 60, así como de la vida y cultura del pacífico colombiano.

En bachillerato Edgar obtuvo el tercer lugar en un concurso de cuento, ganando dos libros de Tomás Carrasquilla y dos mil pesos de la época con los que se pagó una noche de cervezas con amigos. También aprendió aprender pintura en talleres dictados donde las Hermanas Juanistas (aún vigentes en la ciudad de Cali), porque esperaba convertirse en un artista.

Finalmente, se graduó como mecánico industrial, y después de trabajar 21 años en siderurgia y otros 10 años como taxista, consiguió pensionarse a los 60 años. Sólo entonces, ya residenciado en el barrio La estancia de Yumbo, con la vocación artística aún viva, resuelve dedicarse definitivamente a la pintura y a la escritura, aficiones que mantiene alimentadas con la permanente lectura.

La carrera literaria de Edgar empieza con la escritura de cuentos, algunos de los cuales fueron premiados y publicados en concursos municipales. Más tarde se vincula a la revista virtual Barbarie Ilustrada donde publica sus primeros ensayos y críticas de literatura, siendo su más importante contribución a este medio de difusión cultural, la publicación por entregas de su primera novela Música para levantar muertos, un manuscrito que había permanecido guardado por siete años y que gracias a la buena aceptación que tuvo por los lectores en internet, hoy se imprime por primera vez.

Actualmente tiene una columna de opinión que sale todos los jueves en la página de periodismo cultural LA CULTURA de Yumbo.

Nuestras felicitaciones para Edgar Cuero Córdoba, yumbeño adoptivo, por la publicación de su primera obra. Gracias por demostrar que cuando se tienen ideales y se trabajan por ellos se logra la satisfacción contribuyendo a un mundo mejor.

Edgar Cuero Córdoba, escritor con más de veinte años de residencia en Yumbo. Imagen del autor para www.todosesupo.com
Edgar Cuero Córdoba, escritor con más de veinte años de residencia en Yumbo. Imagen del autor para www.todosesupo.com

Foto destacada tomada del fan page La Cultura de Yumbo.

Cultura es todo (incluso el arte)

Cualquiera —hasta un niño— sabe qué es la cultura, hasta que se lo pregunta. Lo que hasta un niño sabe los expertos lo desconocen. Imagen tomada de Inernet
Cualquiera —hasta un niño— sabe qué es la cultura, hasta que se lo pregunta. Lo que hasta un niño sabe los expertos lo desconocen.
Imagen tomada de Inernet

«Hablar de cultura es como tratar de reparar una bicicleta sin bajarse de ella», decía el arquitecto Álvaro Thomas durante su intervención en el Panel de Cultura Ciudadana que tuvo lugar en el IMCY hace diez años. Hoy podríamos agregar que además esa bicicleta no puede detenerse y, parafraseando a algún estructuralista, que la cultura no tiene exterior, puesto que no podemos salirnos de ella.

Cualquiera —hasta un niño— sabe qué es la cultura, hasta que se lo pregunta. Lo que hasta un niño sabe los expertos lo desconocen. Años y años debatiendo qué es la cultura y aún hoy no podemos decirlo con certeza. Es más, cada vez parecemos estar más lejos de un consenso al respecto.

Pese a ello, los que sabemos poco al respecto, hemos adquirido la mala costumbre de utilizar el término como un comodín porque nuestra prioridad no es resolver las preguntas sino salir de ellas. Entonces apelamos unas veces a la cultura ciudadana y otras a la falta de cultura ya sea para creer resolverlo todo o bien para quejarnos de algo cuya ubicación exacta desconocemos. Diariamente escuchamos disputar el término en boca de políticos, curas, periodistas, publicistas y altavoces del transporte masivo.

Entonces ¿qué es hacer cultura?, y yendo más allá: ¿se puede hacer la cultura? El problema parece carecer de importancia en un mundo capitalista que exige exitosas empresas culturales, a pesar de lo cual el tema no deja de ser tratado en secretarías de gobierno, institutos descentralizados y hasta casas que se adjudican la hospedería de la cultura. Pero no hay lío, el concepto es tan vasto que alcanza para todos sus pretendientes, sin embargo ninguno de ellos parece resolver plenamente el problema ni, mucho menos, proponer una definición sin caer en eternas glorietas que redirigen eternamente al punto de inicio: cultura es cultura.

En Yumbo, por ejemplo, existe una institución gubernamental —el IMCY— que dice «propender y promover las políticas, planes, programas y proyectos encaminados a fortalecer la cultura, teniendo en cuenta la participación de la comunidad, organizaciones e instituciones; propiciando la accesibilidad y disfrute de los procesos de formación, fomento, difusión, creación, investigación y organización, comprometidos en un trabajo continuo por la protección y conservación del patrimonio cultural, rescatando, preservando y fomentando los valores culturales de la comunidad yumbeña». Se entiende poco, pero se logra saber que la pita no se desenmaraña mucho.

Por otro lado, una organización no gubernamental —la Fundación Casa de la Cultura de Yumbo— deduce de forma rápida pero poco clara que la lectura es un elemento constitutivo del proceso de interiorización de la educación. Afirma creer que «la cultura es primordial para construir mejores dinámicas sociales, es por esto que ofrecemos talleres de lectura a los niños, para acercar a los ciudadanos desde temprana edad al arte».

Ahora aparece el arte de forma misteriosa. Y es que, en la práctica, nos hemos familiarizado con una forma de abordar la cultura y el arte como sinónimos o como dos palabrejas que pueden usarse indistintamente. ¿Por qué? Al parecer la forma en la que nos hemos acostumbrado a pensar que se hace cultura es exclusivamente con el arte y, de forma más limitante, con la artesanía. Esa es una gran idea, pero no por grande resulta adecuada. Es, por tanto, una idea que —ya como sociedad— debemos hacer entrar en crisis.

Marlium Jamir Pérez. Foto para www.todosesupo.com
Marlium Jamir Pérez. Foto para www.todosesupo.com

Marlium Jamir Pérez / Estudiante de sociología; Exparlamentario Nacional de Juventudes Liberales, miembro del colectivo Colombianos/as por la Paz, Exasambleísta Departamental de Juventudes Liberales del Valle del Cauca, miembro del Comité Ideológico de la Juventud Liberal Socialdemócrata (JLS).

Nota: Este es un espacio de opinión independiente y libre expresión donde se refleja exclusivamente las ideas del autor del artículo, por lo tanto, no compromete la posición de Los del Medio S.A.S. ni del portal todosesupo.com

Ecos del Encuentro de Intérpretes, que vuelva a su fecha original

Alfredo Gutiérrez fue el artista invitado para el cierre del XXII Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana "Julio César García Ayala". Foto Imcy para www.todosesupo.com
Alfredo Gutiérrez fue el artista invitado para el cierre del XXII Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana “Julio César García Ayala”.
Foto Imcy para www.todosesupo.com

Por Álvaro Sanín Gómez para www.todosesupo.com
En la inusual fecha del 4 de diciembre de 2015 se dio inicio al Vigésimo segundo Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana “Julio César García Ayala” en la tarima instalada para tal fin, en el parque Belalcázar de Yumbo con la presentación de diferentes grupos musicales y la asistencia de numeroso público.

Como todos debemos conocer, el Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana tuvo su comienzo en el auditorio de la Casa Cultural Manuel Elkin Patarroyo, escenario digno de la presentación de cualquier espectáculo. Por ese pequeño recinto han desfilado numerosos artistas, que hoy anhelan que se repita la historia.

A lo largo de las diferentes versiones del Encuentro se han escuchado solo palabras de agradecimiento para nuestro municipio de los participantes y de manera especial de aquellas personas que tuvieron el privilegio de inaugurar el Encuentro de Intérpretes. Han comentado en otros lugares en donde han actuado que el Encuentro de Yumbo es maravilloso, por su calor humano y la amabilidad de sus gentes. Nos sentíamos como en familia, los grupos; la música estaba en armonía con todo el Encuentro. De corazón, mil gracias por las atenciones y la excelente organización.

El Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana tal como fue institucionalizado es un espacio con el propósito de fortalecer los lazos de amistad entre las diferentes regiones de la patria. Por tratarse de un encuentro, sus organizadores se comprometían sólo a brindar el transporte desde sus lugares de origen, alojamiento y alimentación para los grupos invitados. El ser un concurso en el que esté en disputa premio alguno, es una de las razones por las cuales nos diferenciamos de otros eventos de música colombiana.

Han transcurrido 22 años. Las gentes recuerdan con nostalgia aquellos momentos en que la actividad principal se desarrollaba en el auditorio del hoy Instituto Municipal de Cultura. Para destacar de aquellos primeros Encuentros, la venta de la música grabada por los grupos invitados a precios asequibles a cualquier bolsillo en casetas atendidas por personal adscrito a los diferentes grupos artísticos vinculados a la Casa Cultural de Yumbo.

También las tertulias que se organizaban de manera espontánea entre los grupos musicales y el público presente. Es que el auditorio de la Casa Cultural se prestaba para ello y la amabilidad de los funcionarios de la Institución, quienes a la vez, conformaban la estructura del Encuentro.

Recuerdos imborrables que difícilmente se irán de nuestras memorias. Antes de cada presentación había la posibilidad de degustar un “templón“, tal cual como los músicos distinguen a una copa de licor, previo a 1a salida al escenario. Los refrigerios elaborados por manos expertas, repartidos en los lugares de descanso de los artistas después cada presentación por el personal femenino, cuidadosamente escogido para dicha actividad. Se tenía en cuenta hasta el más mínimo detalle.

Otra característica era que a la llegada de los grupos invitados, había personal dispuesto para recibirlos y trasladarlos al lugar señalado para ellos, así como hacer un recorrido turístico por los sitios de interés de Yumbo. A cada delegación se le asignaba una distinguida dama, que era la encargada de conducirlos a su vehículo para ser transportados al restaurante o al lugar de su alojamiento.

La clausura de cada Evento era motivo tristezas y alegría. Se repitió una y otra vez que al terminar la jornada los participantes entrelazaban sus manos en el escenario para entonar con sus voces el Himno Nacional de la República de Colombia y daban gracias al Todopoderoso por haber compartido en un sitio tan maravilloso. De ahí las palabras de los protagonistas: ¡Eventos como éste, ninguno!.

La fecha escogida por los organizadores del Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana desde su inicio fue el segundo puente festivo del mes de noviembre. Por motivos especiales en las últimas versiones se le ha cambiado su fecha, haciéndole formar parte de una actividad más de las Ferias de Yumbo.

Qué interesante sería conservar la independencia del Encuentro. Es un gran decir: “Que el Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana Julio César García Ayala no se vuelva a incluir en el programa de las Fiestas de mi pueblo, o Ferias de Yumbo porque es rebajarle la categoría cultural que ya ha ganado y le ha hecho merecedor como el Evento digno de resaltar, para orgullo de los yumbeños y los centenares de turistas que año tras año se dan cita en el parque Belalcázar para disfrutar de varios noches de sana diversión”.

Älvaro Sanín, izquierda, desde la primera versión del Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana ha registrado las opiniones de los artistas invitados. Foto para www.todosesupo.com
Älvaro Sanín, izquierda, desde la primera versión del Encuentro de Intérpretes de Música Colombiana ha registrado las opiniones de los artistas invitados.
Foto para www.todosesupo.com

Álvaro A. Sanín Gómez. Nacido en Cali (18 de abril de 1943). Radicado en Yumbo desde 1970. Laboró por espacio de 24 años en la Administración Municipal de Yumbo; los últimos años fueron en la Casa de la Cultura, posteriormente Instituto Municipal de Cultura de Yumbo. Ha publicado dos volúmenes de la obra El Pueblo que conocí.

Orden de captura

Orden de captura, Lucas MonteroOrden de captura
Por Lucas Montero

I
Esta es la patria que dirigen testarudos
Señores de las sombras, camanduleros
Que creen en la mano omnipotente de un Dios
Que les santigua con desgano
Rodeados de psicópatas, que ejercen su barbarie
Obedientes asesinos, henchidos de orgullo
Creyentes… de su propio poder, de su importancia
Las ubérrimas sombras así se propagan

II
Esta es la tierra de chalanes y tahúres del poder
Unos y otros como poderosos caballeros
Montan caballos desbocados,
Y cabalgan al precipicio de su propio orgullo.
Apuestan los destinos a la suerte, rotos bolsillos,
En garito bursátil, de mercados extranjeros
Con cartas marcadas por la sangre de sus ciudadanos

III
Estos son sus palacios de cristal donde
los delfines nadarán, mandarán, cantarán,
otearán desde sus peceras ese océano
de verde prosperidad, la patria
Hermosa hacienda, mansos rebaños, donde
los dueños son sus papás.

IV
Dicen que esta patria tiene orden –de captura–
Que sus leyes son cumplidas por ángeles celestiales
Que sus soberanos disfrutan de la crítica,
Que en el estado, soplan vientos ineluctables
alegres salmos entonados por oligarcas
No es letra o música para mortales
Sí las entienden, no es tiranía, ni es violencia
Es sólo vox populi, vox dei,
Eso dicen los oligarcas y sus medios

V
Allí, los comandantes opinan de todo
Hacen investigaciones exhaustivas,

Necesitan encontrar las pruebas
No bastan los regueros de cadáveres,

No es que se quejen tanto
de piernas, brazos y troncos desmembrados
por motosierras, minas o balas perdidas

Pero dudan y juegan al tiro al blanco
¿qué destino tendrá una patria
Que no gusta de sus jóvenes?

VI
Alguien dirá que viva la revolución
Pero nadie se lo cree, los que harán la guerra
Serán los hijos de los que la hacen hoy,
Nietos de los que la hicieron ayer
Soldados, guerrilleros o bandidos, hijos del pueblo
La misma carne de cañón de Juan Boliche

VII
En tanto, los descamisados, los hambrientos,
Los sin casa, sin familia, sin recuerdos,
Los abandonados en cualquier parte
Sometidos a cinco siglos de miseria
Superan un destino desquiciado.

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Lucas Montero, poeta yumbeño.
Lucas Montero, poeta yumbeño.

Lucas Montero. Poeta y docente yumbeño, autor del libro Las mujeres de Lucas, 2011. Formó parte del equipo del espacio radial Torre de Marfil, la palabra con altura.

Casi una escuela

En esta Escuela, la literatura sería el móvil, y la lectura y la escritura actividades prioritarias...
En la Escuela Informal de Literatura, la literatura sería el móvil, y la lectura y la escritura actividades prioritarias…

Por Julián Alejandro Hernández Cajamarca.
El año anterior decidimos crear una “Escuela Informal de Literatura” (el nombre es un guiño irónico, no pretendemos ser maestros o algo parecido). En esta Escuela, la literatura sería el móvil, y la lectura y la escritura actividades prioritarias; leeríamos los autores que conocemos y de los que hemos aprendido que la realidad no supera la ficción, y que si bien la ficción no puede sustituir la vida, es una forma discreta de lidiar con algunas imperfecciones odiosas que nos rodean.

Pensamos en este proyecto porque en el municipio no existía un espacio en el que se abordara la literatura con intención de profundizar. Nosotros no queríamos limitarnos al típico taller de lectura, nos proponíamos estudiar también teoría y técnicas de escritura con las personas que decidieran vincularse. La Escuela Informal de Literatura inició el mes de junio del año anterior. El primer ciclo se llama “Iniciático” (Ironía, una vez más), en este se estudia literatura clásica, estética, redacción I y consideraciones sobre la lectura.

El primer ciclo acabó el mes de diciembre, y con los trabajos realizados por los estudiantes y nosotros, publicamos la revista Los informales: http://revistalosinformales.wix.com/los-informales. Este año continuaremos con el proyecto, las inscripciones se encuentran abiertas. Si usted desea unirse, en los siguientes links y número podrá encontrar información sobre la convocatoria y la Escuela:
Abiertas Inscripciones: formulario
https://www.facebook.com/escuelainformaldeliteraturayumbo
314 797 3404

Nota: La Escuela Informal de Literatura-Yumbo es un proyecto independiente que no está relacionado con ningún partido político o semejante.