25 de mayo de 1915, fecha en que nació Puerto Isaacs…

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Por Juan de Dios Vivas-Satizábal para www.todosesupo.com
Visto desde el norte de Cali, desde la época de la Colonia, el pueblo de Yumbo se podía distinguir gracias a una punta que sobresale de la estribación de la Cordillera Occidental y que pareciera internarse en el valle del río Cauca, muy cerca a la orilla del gran afluente de los vallecaucanos.

Los caleños decían: “allá a lo lejos se ve la punta de Yumbo…”, y como Punta de Yumbo, fue el nombre con que bautizaron el sitio que se convirtió en un puerto fluvial, cuando la navegación por el río Cauca entró en todo su furor. El transporte fluvial fue una empresa privada que funcionó entre 1883 y 1930. Dicen los conocedores del tema que la navegación de vapor por el río tutelar del Valle empezó con el vapor Cauca, propiedad de Carl Hauer Simmonds y asociados. En su viaje inaugural, el 29 de febrero de 1888, don Belisario Buenaventura (el de la Hacienda La Estancia), habría de ser el primer pasajero que abordaría un vapor en Punta de Yumbo.

El tiempo de esplendor de la navegación a la altura de Yumbo se dio hacia 1915, año en el que ya funcionaba el Ferrocarril del Pacífico con la vía férrea que, luego de haber arribado a Yumbo el 7 de agosto de 1914, ya había llegado hasta Palmira.

Según relata don Alberto Mendoza Mayor en su libro Memorias de Yumbo, el incremento de la navegación en el río Cauca llevó a que en Punta de Yumbo se estableciera un astillero. Ahí se construyeron uno o dos barcos y fueron varios los sometidos a reparación y se hizo un muelle de madera que sirvió para la transferencia de mercancía proveniente o con destino a Buenaventura

El movimiento comercial que generó la navegación fluvial hizo que para los yumbeños no fuera extraño el florecimiento de oficinas de empresas navieras, así como la instalación de bodegas de exportadores e importadores en la otrora apacible Punta de Yumbo.

En la margen derecha del río Cauca funcionaron varias bodegas para almacenar la amplia gama de mercancía que movilizaban los vapores. Donde hoy está situado Eternit Pacífico hubo una bodega que perteneció a la firma Gerdin Hermanos, propiedad de unos alemanes dueños de un almacén en Cali. Al lado, unas bodegas de los talleres, más abajo una bodega de J Gómez. Estaba, además, la bodega en que guardaban el cemento traído de la península escandinava…, según relata la tradición oral yumbeña.

Este movimiento comercial y la demanda de mano de obra de estibadores y trabajadores en el astillero, hizo que Punta de Yumbo se convirtiera en un floreciente poblado de importancia en el departamento, al que le mereció el privilegio de contar con oficina postal y telegráfica. La importancia era de tal magnitud que para la época se llevó a plantear el traslado de la cabecera municipal a este lugar.

Punta de Yumbo pasa a ser Puerto Isaacs
El 25 de mayo de 1915 el Concejo Municipal de Yumbo expidió el Acuerdo N° 6 mediante el cual le dio un nombre al puerto fluvial que desde finales del siglo XIX se había establecido en el sitio conocido como Punta de Yumbo, al sur de la población.

Para entonces, Yumbo contaba alrededor de cuatro mil habitantes y su presupuesto de Rentas y Gastos no llegaba a los cuatro mil pesos oro. Los cabildantes de entonces, entre principales y suplentes, eran Buenaventura Lenis B., Alejo Mendoza, Liborio García, Manuel María Sánchez Velasco, Isaías Muñoz, Sergio Díaz López, Romualdo Sánchez, Ernesto Sánchez y Joaquín Arias.

Le correspondió a don Isaías Muñoz, como presidente del Concejo, y a don Alberto Mendoza Mayor, secretario, firmar el Acuerdo N° 6 de 1915, por medio del cual se le dio el nombre de Puerto Isaacs al asentamiento constituido a orillas del río Cauca en el sector de Punta de Yumbo.

El único considerando del Acuerdo N° 6 dice: “Que en este Municipio y en el punto en que se enlaza el Ferrocarril del Pacífico con la línea de Navegación del río Cauca ha surgido un nuevo Puerto, cuyo rápido incremento y gran importancia dados por el tráfico constante hacen que sea el primero del Valle, y exigen por lo tanto un nombre que debe estar en relación con la primacía que le dan las circunstancias anotadas”.

En tal sentido, los cabildantes el 25 de mayo de 1915 acordaron el Artículo Único, según el cual: “En recuerdo y como tributo de homenaje que se consagra a la memoria del vallecaucano Jorge Isaacs, autor de la sentimental y bella obra María, el nuevo puerto fluvial situado en la región de Punta de Yumbo, en este Municipio, llevará por nombre el de Puerto Isaacs”.

Dos días después, es decir el 27 de mayo de 1915, el alcalde municipal de Yumbo, Guillermo Eguizábal, ordenaría la publicación y ejecución del anterior Acuerdo. Y el 16 de junio del mismo año, mediante Resolución N° 80, la Gobernación del Valle por intermedio del Gobernador, Miguel Ángel Lozada, y el Secretario de Gobierno, Juan Sánchez, remitió al Alcalde de Yumbo y por su conducto al Concejo Municipal el Acuerdo N° 6 para que se continuara con su curso legal.

El ocaso y el renacer de Puerto Isaacs
La época dorada de la navegación por el río Cauca fue hasta 1926, cuando la vía férrea ya había llegado hasta el norte del Valle del Cauca. El ferrocarril que desplazó a los arrieros con sus recuas de mulas camino a Buenaventura desde Cali y Yumbo, cuando llega a Cartago comenzará a desbancar a la navegación fluvial, por ser más rápido y de mayor capacidad de carga.

Como la vitalidad de Puerto Isaacs dependía de la navegación, forzosamente siguió el ritmo de esta, para decaer y desaparecer el poblado al propio tiempo que la navegación…”, relata Alberto Mendoza Mayor en su libro.

Sin embargo, el ocaso del transporte por el río Cauca no impidió que el antiguo Punta de Yumbo continuara siendo el sitio estratégico que en el siglo XIX posibilitó ser el puerto sobre el Cauca, gracias a la cercanía de lo que fue el Camino Real. Acabado el transporte fluvial, en el año 1936 empezaría la nueva edad de oro de Puerto Isaacs con el advenimiento de la industrialización gracias a la llegada de la empresa Cementos del Valle, historia que será motivo de otra crónica…

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UN COMENTARIO

  1. Felicitaciones Juan de Dios! Gracias por darnos a conocer la historia de Yumbo a través crónicas amenas y bien documentadas.
    Un abrazo.

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