El Peregrino en la víspera de la fiesta patronal del Señor del Buen Consuelo

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En este último fin de semana de septiembre, tal y como ha sido tradicional, será la gran celebración de la fiesta del Señor del Buen Consuelo, patrono de Yumbo. Para llegar a este día de fiesta, la feligresía se ha preparado con la novena que inició el pasado jueves 15 de septiembre, preparación que concluirá con la romería del Cristo Peregrino en la mañana del sábado 24, y la procesión con la imagen de Jesús del Buen Consuelo, en la tarde del domingo 25 de septiembre.

Recorrido de las procesiones
La romería con el Cristo Peregrino iniciará en la capilla Nuestra Señora de Las Lajas, (Calle 7D con Carrera 18A, barrio Panorama), y concluirá en el templo parroquial de San Sebastián Mártir, Urbanización Carlos Pizarro-León Gómez, en un recorrido de sur a norte por el casco urbano de Yumbo.

A las siete y treinta de la mañana del sábado 24 de septiembre de 2022 los peregrinos y devotos del Señor del Buen Consuelo saldrán en romería desde la capilla de Panorama con el siguiente recorrido: vía Portachuelo, cancha sintética Las Cruces, Calle 5, Carrera 8ª, Calle 8ª., Carrera 1ª. norte, Calle 9 norte, Carrera 3 norte, Calle 11 norte, Obelisco, Calle 14 norte, para llegar al templo parroquial de San Sebastián Mártir. A las 4:00 p.m., desde este mismo sitio saldrá la procesión hasta el templo parroquial de Nuestro Señor del Buen Consuelo, parque Belalcázar.

Para el domingo, día de la gran fiesta, se tendrá la procesión a partir de las cuatro de la tarde con salida y llegada desde el Santuario de Nuestro Señor del Buen Consuelo. El recorrido será el siguiente: salida del templo por la Carrera 4ª. hasta la Calle 4a. para buscar la Carrera 6ª. y por esta llegar a la Calle 7ª. y girar a la derecha para llegar a la Carrera 10. Por la Carrera 10 se bajará hasta la Calle 10 y llegar a la Carrera 4ª. y subir hasta el templo parroquial. Concluida la procesión se dará inició a la Santa Misa.

El Cristo Peregrino, tradición que no se pierde en Yumbo

Cuenta la tradición oral que el Cristo Peregrino, como se le conoce al pequeño crucifijo que reposa en la urna de madera, llegó a Yumbo junto con la imagen en madera de Jesús del Buen Consuelo, tallada en los talleres de la Casa Legarda en Quito, Ecuador, a mediados del siglo XVII. Aquellas imágenes llegaron, pues, a Yumbo a lomo de caballerías o a hombros de los hombres como era la costumbre en la época colonial.

La pequeña imagen de Jesús Crucificado era la que llevaban los romeritos (como se les llamaba a sus cargueros) por las veredas de Yumbo y pueblos vecinos en los meses previos a la celebración de la fiesta patronal del Señor del Buen Consuelo. Estas visitas motivaban la asistencia de muchos peregrinos a la fiesta religiosa y servía además para recoger ofrendas para sufragar los gastos de la novena y la festividad.

El día de la fiesta patronal, Yumbo se llenaba de peregrinos llegados de muchas partes. Estos peregrinos eran acogidos por los hogares yumbeños quienes les dispensaban morada y alimentación desde el sábado hasta la tarde del domingo en que retornaban a sus pueblos y veredas, una vez concluía la procesión con la imagen del Señor del Buen Consuelo por las calles.

Vistos a la luz de la Fe, la Esperanza y la Caridad, la tradición del Peregrino significa mucho más que una mera tradición popular. El Cristo peregrino nos recuerda a los creyentes nuestro peregrinar hacia la Morada Santa. Hasta que el Señor venga con todo su esplendor todos somos peregrinos en la tierra.

Tal y como nos lo enseña el Catecismo de la Iglesia Católica, nuestra peregrinación terrena es el tiempo de gracia y misericordia que Dios nos ofrece para que realicemos nuestra vida terrena según el designio divino y decidir el último destino. (C.I.C. 954-1013).

La tradición del Cristo Peregrino tiene un gran valor para nuestra Iglesia en Yumbo. Porque, así como nos lo dijeron los obispos en Aparecida, “en las peregrinaciones se puede reconocer al Pueblo de Dios en camino. Allí, el creyente celebra el gozo de sentirse inmerso en medio de tantos hermanos, caminando juntos hacia Dios que los espera. Cristo mismo se hace peregrino, y camina resucitado entre los pobres”. (Aparecida 259).

Ese es el sentido profundo del Peregrino, tradición con profundas raíces en la yumbeñidad, pero que por lo mismo no debe hacernos perder la centralidad de nuestra fe. Los yumbeños no rendimos veneración al madero del crucifijo sino al Ser Divino que representa. Los yumbeños a través de la Imagen concentran la mente en Jesucristo real y verdadero que seguimos los católicos, el cual nació, murió, resucitó, subió al Cielo y volverá a juzgar a vivos y muertos.

El Peregrino el sábado 24 de setiembre de 2022 saldrá de la capilla Nuestra Señora de Las Lajas, barrio Panorama. Foto Miguel Ledesma para www.todosesupo.com

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