Las cifras no alcanzan

Por Julián Alejandro para www.todosesupo.com
Aprendimos de los organismos gubernamentales que los fenómenos violentos se miden en indicadores y que el dolor es irrelevante, pese a que este sea —en muchos casos— el combustible de la violencia. En nuestro país, a pesar de que contamos con una fuerte tradición de la tragedia y las muertes violentas, no hemos conseguido que se recuerde a los muertos con decencia. La indiferencia provoca que olvidemos el nombre del vecino que asesinaron por robarle su cartera mientras esperaba el bus que lo llevaría al trabajo. Así de buenos somos. A menos que se trate de una figura famosa, los medios de comunicación difícilmente nos instan a recordar el nombre de una víctima del conflicto. Existe un gran esfuerzo por parte de otros, para que los ciudadanos nos olvidemos de nosotros. Pero hoy quiero hablar de Yumbo:

Somos un pueblo pequeño, con una gran tolerancia a la maldad, en este caluroso lugar, los violentos no discriminan edad ni género; en Yumbo nos acostumbramos a presenciar variaciones de la maldad con las que pueden ser cometidos los crímenes. Hace 8 años, cuando decidí trasladarme a vivir a Yumbo, un buen amigo me dijo con cara de preocupación “ese pueblo es caliente, te toca ser muy serio por allá”… desde que llegué a este lugar he comprendido que sus palabras eran honestas.

En Yumbo aprendimos a decir que “anoche mataron a dos o tres”, pero no nos ocupamos de saber quiénes eran. Una paradoja muy colombiana es que a pesar de llevar más de medio siglo lidiando con la muerte y la violencia, sentimos que estas son lejanas, que difícilmente nos pueden tocar.

Somos un pueblo en el que no existe edad para víctimas ni victimarios, en Yumbo convivimos con la atrocidad, acá tenemos niños que mueren y niños que asesinan. El año pasado, en una calle por la que camino con regularidad, fue asesinada una niña de 13 años por robarle el celular, —el asesino tenía 17 años —.

Catalina tenía 13 años, era estudiante, hermana, hija, amiga y muchas otras cosas, no podemos permitir que todo lo que ella representaba se convierta en un digito de la tasa de homicidios cometidos durante el 2016, ella representó valores para las personas a las que amó que no pueden ser reparados al incluirla en una cifra.

Las declaraciones de sus padres siempre me han llenado de admiración, apelan al perdón y a la certeza de una justicia que llegará en algún momento. Personas como los padres de Catalina demuestran que acá también viven ciudadanos decentes que merecen garantías que preserven su alegría.

Las cifras nos han insensibilizado, impiden que tomemos parte en la tragedia y que busquemos soluciones colectivas a tantos problemas que aquejan nuestro municipio, muchos de ustedes —igual que yo— tienen hijos y quieren verles crecer tranquilos. Las cifras son insuficientes, anulemos ese sedante con nuestras acciones.

Julián Alejandro, escritor radicado en Yumbo. Foto para www.todosesupo.com
Julián Alejandro, escritor radicado en Yumbo. Foto para www.todosesupo.com

Julián Alejandro. Escritor-poeta radicado hace varios años en Yumbo.

Recompensa por información de asesinos de Moisés Orozco; cae presunto homicida

El alcalde municipal de Yumbo, Carlos Alberto Bejarano Castillo, en rueda de prensa llevada a cabo en la tarde de este miércoles 19 de abril, manifestó que en el Consejo de Seguridad Extraordinario reunido en la mañana, se determinó ofrecer una recompensa de 10 millones de pesos para quienes brinden información que esclarezcan el crimen cometido contra el exrepresentante a la Cámara, excandidato a la Alcaldía de Yumbo y subteniente de Bomberos Yumbo, el abogado Moisés Orozco Vicuña.

El alcalde, además, lamentó y rechazó este acto violento y expresó su voz de condolencia, solidaridad y acompañamiento a la familia del líder político, especialmente a su señora madre Elvia María Vicuña, su esposa Eunice Serna, y sus hijas Gabriela y Angelly Orozco Serna.

El político yumbeño, como es de público conocimiento, temprano en la mañana sufrió un atentado sicarial a la altura del sector de La Balastrera, barrio La Trinidad, cuando practicaba el deporte del ciclismo recreativo. Según informaciones de prensa, en este sitio fue atacado, recibiendo cuatro impactos de arma de fuego (dos en el abdomen y dos en las piernas) quedando gravemente herido.

Moisés Orozco fue trasladado hasta el Hospital Local la Buena Esperanza, donde dada su gravedad fue remitido a la Clínica Nuestra Señora de los Remedios de la ciudad de Cali. En este sitio asistencial caleño, sucumbió a un paro cardiorrespiratorio en el momento en que era intervenido quirúrgicamente, poco antes del mediodía.

El cuerpo de Moisés Orozco Vicuña estará en cámara ardiente en el Cuartel Central de Bomberos Yumbo, carrera segunda con calle quinta, y las exequias serán este viernes 21 de abril.

Capturan presunto homicida
Informaciones de prensa indican que unas cuantas horas después del anuncio de la recompensa, en un paraje del corregimiento de Yumbillo fue capturada una persona que según el director de la Policía Nacional, general Jorge Nieto, es el supuesto responsable de asesinar al exrepresentante a la Cámara Moisés Orozco Vicuña.

Por su parte el general Hugo Casas, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, dijo que el detenido, de 23 años, cuenta con una libertad condicional otorgada en enero pasado y presenta cuatro anotaciones judiciales por tráfico de estupefacientes y hurto.

“A este sujeto se le encontraron dos armas tipo pistola SIG Sauer y Walther P99 y fue detenido en una cañada del sector de Yumbillo, donde se están concentrando las operaciones para capturar a una segunda persona que participó en los hechos”, afirmó el general Casas.

El detenido, dijo el Comandante, fue reconocido por el escolta del excongresista y otra persona que lo acompañaba cuando montaba bicicleta como el hombre que disparó contra Moisés Orozco Vicuña en el sector conocido como La Balastrera.

“Creemos que la segunda persona que habría participado del crimen puede estar herida porque en el lugar de los hechos encontramos un pantalón ensangrentado. Los móviles del hecho son materia de investigación”, expresó el alto mando de la Policía de Cali.

El Dionicio Hernán Calderón que yo conocí

Dionicio Hernán Calderón, asesinado el 28 de septiembre de 1985. Foto para www.todosesupo.com

Por Juan de Dios Vivas-Satizábal para www.todosesupo.com
El sábado 28 de septiembre de 1985, los enemigos agazapados de la paz escondidos detrás de sus escritorios de burócratas, resguardando sus mal habidos dineros, azuzaron a sus secuaces que, cuales perros rabiosos, salieron a ocultar las detonaciones de las cinco balas fratricidas detrás de los tronantes, sacaniguas y voladores que esa noche se quemaban en el parque principal, en honor del patrono de los yumbeños, el Señor del Buen Consuelo.

Recién habían sonado las seis campanadas en el templo parroquial, y aún faltaba el repique final para anunciar lo que sería la víspera de la fiesta patronal con quema de vacaloca y castillo pirotécnico, y Dionicio Hernán Calderón, lejano a estas celebraciones, y con el derecho ganado tras una semana de trabajo, sentado estaba en la sala de su casa del barrio San Fernando, oyendo música, pegándole al guateque que tanto le gustaba. Lo que pasó esa noche, muchos lo conocen. Lástima que a estas alturas de la Historia, desconozcamos los nombres de los autores materiales y los determinadores del crimen cometido contra todos los yumbeños en la humanidad de Hernán Dionisio, como me gustaba llamarlo.

También, a veces, contra su disgusto, le decía Llamarada, como cariñosamente le llamaban los más cercanos. Tuve la fortuna de conocerlo cuando en mis años juveniles entré a trabajar como trabajador oficial al Municipio de Yumbo; y con esa inveterada manía que tengo de querer conocer el porqué de las cosas, hablé con los obreros más viejos del Municipio para que me contarán el origen de la chapa que cargaba.

Cuentan que todo se debió a que Dionicio, recién entrado a trabajar como obrero, en la bocatoma del acueducto municipal le metió candela a una basura sin darse cuenta de que había una tina con alquitrán, lo que originó una gran llamarada. Hay quienes dicen que el asunto fue en otra parte, mientras calentaban alquitrán para calafatear un tubo de acueducto, donde Dionicio casi origina un incendio. Lo cierto fue que quedó como Llamarada, ese hombre de ojos grandes con los que observaba el transcurrir del día a día yumbeño.

Dionicio llega a Sintramunicipio
Dionicio Calderón llegó al Sindicato de Trabajadores del Municipio de Yumbo en la época en que primaban las viejas costumbres de un sindicalismo marcado por la influencia de los directorios políticos tradicionales, aquellos que atemorizaban a los obreros con el cuento de que el viernes, día de pago, recibirían la paloma, entendida esta como la carta de despido. Llegó, pues, empezando desde abajo. De hecho, fue directivo sindical pero no como presidente, cargo que tendría tiempo después.

Sobre él también pesaba la angustia semanal de preguntarse si seguiría como obrero, o si los caprichos politiqueros le mandarían a trasegar las calles mal pavimentadas de Yumbo, angustia común a todos los trabajadores y empleados del Municipio. Por eso, estando como directivo sindical, se propuso que más que buscar aumentos salariales, se debería propender por la estabilidad laboral en el Municipio de Yumbo. Y a fe que lo logró en la negociación del pliego de peticiones de 1978, cuando se estableció un régimen disciplinario; así como también lideró la consecución del lote para que los obreros tuvieran donde construir su casa.

Fui uno de los que no me le medí a coger lote; eran otras calendas, otros proyectos en los que andaba, amén de que a muchos nos parecía demasiado lejos donde se estaban levantando los cambuches de los obreros del Municipio. Además de lejos, en épocas de lluvia el lodazal impedía un buen caminar; por eso muchos no le jalamos a irnos a vivir a Bolloliso, hoy uno de los mejores vivideros de Yumbo, como quiera que lo es el barrio Dionicio Hernán Calderón.

Barrio Dionisio Calderón en sus inicios y momumento en honor al líder social asesinado. Fotos para www.todosesupo.com

Para Dionicio toda lucha, todo logro tenía sentido en la medida en que sirviera para devolverle la dignidad al ser humano. Por eso, a los jóvenes de entonces, nos regañaba cuando le dábamos rienda suelta al jolgorio y a la fiesta. Insistía en la preparación académica que debíamos tener junto con nuestras familias; y por eso también peleaba por los auxilios educativos, no solo para los obreros sino también extensivo a todo el grupo familiar.

Tendría que escribir demasiado para contar lo que fue el devenir sindical de Dionicio Hernán Calderón en su corta pero efectiva vida; esta pequeña crónica no da para contar, entre otras cosas, de su preocupación por que la organización sindical tuviera una cómoda y funcional sede, además de una ambulancia, para servicio de los obreros y la ciudadanía en general…

Dionicio, el amigo
Dionicio Hernán fue comunista, de bandera roja, hoz y martillo. Yo, en cambio, nunca lo fui y creo que tampoco nunca llegue a serlo. Pero nos unía un mismo objetivo: la dignidad para todos los pueblos. Con él canté La Internacional, claro que callando por mi parte la estrofa aquella que dice  Ni en dioses, reyes ni tribunos, está el supremo salvador… Él sabía que yo sí creo en Dios.

Pero eso nunca fue óbice. Mi profesión de fe en el cristianismo y catolicismo no impidió que él me prestara los megáfonos del Partido y los del Sindicato, cuando salíamos los catequistas de los años 70 y 80 a arengar, por ejemplo, a los recogedores de algodón para que lucharan por una mejor paga en el kilo recolectado. O cuando también, en las procesiones de Semana Santa, fustigábamos aquel médico que fue alcalde de nuestro pueblo y que lo dejó en la bancarrota.
Estos cristianitos…, me decía, y me pasaba el megáfono.

Sabía él que estábamos tirando para el mismo lado. Él, formado en el Materialismo Histórico, nosotros en la Doctrina Social de la Iglesia; él, siguiendo la doctrina de Marx, Lenín y Engels, nosotros a la Santa Biblia y los teóricos de la Teología de la Liberación, con Helder Camara, Ernesto Cardenal y el recuerdo lejano de monseñor Valencia Cano; más antes un cura que no se fue para la guerrilla, en las clases de filosofía que daba en el Liceo Comercial nos había puesto a leer La Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire…

Hoy, muchos años después no puedo menos que poner de presente la mentalidad abierta de Dionisio Hernán. Fue amigo de todos los actores políticos, incluso de aquellos a quienes consideraba contradictores, pero no enemigos. Lo asesinaron las balas de la intransigencia, la intolerancia, las mismas que acabaron con el sueño de miles de colombianos…

Dionicio Hernán Calderón, por siempre te recordaremos.

Los yumbeños masivamente asistieron al sepelio de Dionisio el lunes 30 de septiembre de 1985.
Heladio Rivera, de camiseta roja, se dirige a los asistentes. Foto para www.todosesupo.com

Fotografías tomadas del Facebook de Gustavo Lenis Bejarano; a él, mil gracias.

Lecciones que otorga la memoria: El cuento de la toma del M-19 a Yumbo

Hace 29 años fue la toma guerrillera de Yumbo por parte del Movimiento 19 de abril. Luis Fernando Riascos, comunicador social de La Estancia, recrea este hecho histórico. Foto www.todosesupo.com
El sábado 11 de agosto de 1984 fue la toma guerrillera de Yumbo por parte del grupo guerrillero Movimiento 19 de abril. Luis Fernando Riascos, comunicador social yumbeño, recrea este hecho histórico.
Foto www.todosesupo.com

Por Luis Fernando Riascos.

Noche de estruendos fantasmales en que la población convivió con héroes y antihéroes. Un grupo que le enseñó a la población a contar su historia con el lenguaje de la revolución. Un pueblo que nunca olvida el día de la exquisitez política y la agresividad militar.

Son las 6:30 p.m. del 11 de agosto de 1984. En este tiempo todavía los 11 no son tan famosos, los orientales no los han puesto de moda en occidente, menos aún, no se le tiene tanto miedo a los hombres con turbantes, o a los musulmanes, los que resultan del demonio son los soviéticos, unos diablos que se meten en todo, desde una pista de atletismo hasta el espacio.

En el municipio de Yumbo han empezado a llover bengalas, don Álvaro Campos las alcanza a mirar desde las afueras de mi casa, mientras yo duermo con la tranquilidad de mi edad, tengo dos años.

Don Álvaro le insiste a mi papá que tiene que irse a trabajar, que no le importan los destellos celestes y la sinfonía de plomo que se escucha. Camina unos doscientos metros hasta el ‘Mesón’, un reconocido sitio donde venden aguardiente y ponen música de Julio Jaramillo, instalado en la entrada de La Estancia, así se llama el barrio donde vive mi vecino Álvaro, ubicado en el borde derecho de la carretera en la entrada sur del municipio.

Son las 6:45 p.m. El señor Campos, parado en la entrada de La Estancia, se comporta como un guarda y devuelve cualquier moto o persona para que no se estrellen con la muerte. Ha llegado sin avisar ese grupo de intelectuales con metralletas, aunque la mayoría del pueblo ya los esperaba.

Quince minutos antes, el municipio vivía en su rutina continua. El viejo Napoleón cumple las bodas de plata y la iglesia del Señor del Buen Consuelo, del parque Belalcázar, está atestada de invitados y feligreses ancianos. León Montes de Oca espera, parado en la entrada, a que la misa se acabe para irse trabajar, hoy tiene el turno de la noche en Cementos del Valle.

Por la misma acera de la iglesia, a unos 50 metros, ocho periodistas, entre ellos Ligia Riveros y el fotógrafo Daniel Jiménez, de la revista Cromos, miran la plaza principal desde unos asientos sin espaldar y cojines redondos, ubicados entre un muro que llega a las rodillas y el refrigerador de la heladería Lucerna. Esperan a quien los llevará a hablar con unos comandantes guerrilleros, pero sólo ven niños vendiendo dulces, borrachos tirados en las bancas y señoras asomándose por las ventanas.

Un estruendo de ecos omniscientes viola el silencio de la misa causando un terror apocalíptico entre la muchedumbre. Desde el atrio empiezan a entrar hombres en jeans, maletines a sus espaldas, cantimploras, radios y carteras a la cintura, botas pantaneras y fusil al hombro; le quitan el micrófono al sacerdote, padre Hernán Betancur.

Uno de ellos, con la cara descubierta, coordina en clave por el radio lo que parece ser una operación compleja. Sus compañeros lo llaman Antonio, le pasan el micrófono, y dice: “…O Belisario es capaz de controlar a los militares, o necesariamente la democracia tendrá que abrirse camino a través de las armas como lo hemos hecho durante muchos años. En Colombia todos queremos la paz, la revolución no le teme al diálogo…”

Quien habla es el hijo de un almirante, se llama Carlos Pizarro León-Gómez, un candidato presidencial asesinado el 27 de Marzo de 1990. Ahora no sospecha nada de su futuro, que incursionará en la política, que dejará de combatir pero que lo seguirán combatiendo hasta borrarlo. De momento, es el tercer hombre del Comando Superior del M-19.

7:00 p.m. Los rocket siguen sonando, Antonio le dice al sacerdote que puede continuar con la misa, ni el padre ni nadie se interesa en hacer caso. Montes de Oca nota que un agente de policía, Nelson Pulgarín, movido por los nervios, ha salido por una puerta que da a la Calle 6. La iglesia está construida entre esta calle y la carrera cuarta en una esquina del parque Belalcázar. Pulgarín tiene su Simca parqueado a escasos metros de la Caja Agraria, ubicada en todo el frente de la parroquia. Prende su carro, a pesar de los estruendos se oye el rugido del motor, acelera, avanza.

Paralelamente a unos estallidos secos, como pólvora, el carro se desliza como un trozo de mantequilla en un sartén caliente.

Antes de doblar la esquina se detiene. El agente ha quedado recostado sobre la dirección. Una mujer grita desde adentro del Simca. Nadie lo notó, pero la señora que le lava y le plancha la ropa a Pulgarín se alcanzó a montar al carro mientras él trataba de huir. Un grupo de personas la auxilian y dejan solo el cadáver del agente.

Montes de Oca, desconcertado, comprueba que estos hombres no portan balas de salva. En el parque está Antonio junto con Javier Delgado, un comandante de la agrupación guerrillera Ricardo Franco que colabora con la operación. Paran una camioneta Toyota blanca, se montan con quince encapuchados y se van.

7:10 p.m. Antonio ha regresado, la gente empieza a curiosear e indagar a los comandantes, le dicen a Pizarro que hable de la embajada, de la cantidad de plata que recibieron. “Fue buena plata, alcanzó”, contesta con tono amigable.

7:30 p.m. León Montes de Oca observa que la atención se ha trasladado a la puerta por la que hace unos minutos había salido Pulgarín. Ahí se encuentra parado un hombre al que todos empiezan a rodear, tiene una tira blanca amarrada en el brazo derecho, le dicen profe, camina hasta él, permanece quieto, parece un ídolo de bronce, es indiferente a todas las preguntas que le hacen.

Pero si es el ex alcalde Rosemberg Pabón, bueno hoy es el ex profesor del colegio Mayor, y se llama ‘Comandante Uno’. Muchos de sus estudiantes habían dicho: “Quisimos cambiar al profesor por un comandante y el lapicero por un fusil”, los mismos que hoy andan encapuchados, han bloqueado las entradas de Yumbo y están desparramados por todo el pueblo, incluso, a muchos se les ha recibido como héroes de guerra y a esta hora se les atiende con improvisadas verbenas.

A 200 metros de la curva donde se levanta la iglesia del barrio Puerto Isaacs, hay unos 30 hombres que han decidido instalar un retén del terror. Un carro que salía de Cartón de Colombia fue detenido a punta de ráfagas, un obrero que se asomaba detrás de las rejas de Cementos del Valle fue herido en un brazo.

8:00 p.m. Se han concentrado unos 50 integrantes del M-19 en el parque. Entre las personas que asedian a Pabón está el grupo de periodistas que esperaban sobre las 6:30 en Lucerna. Ligia Riveros le pregunta al Comandante Uno: “¿No le preocupa que después de este operativo llegue el Ejército y la ciudadanía sufra?”. “Sabemos que ellos van a reprimir a la población como siempre, ¿o es que no hay hambre y miseria todos los días? Hoy estamos rindiéndole homenaje a Yumbo, éste es un día de paz y democracia”, contesta el Comandante Uno.

8:30 p.m. El parque Belalcázar parece un coliseo de ferias, hay gente de todo tipo regada por sus andenes. Se ha extendido la tertulia entre el público y los comandantes, conversan de corrupción y revolución, ellos responden con una responsabilidad de docentes en plena cátedra. De pronto, Montes de Oca mira pasar a la altura de su axila derecha, a un yumbeño agachado, este personaje se logra colar, ahora mira de frente a Pabón y a Pizarro y les comenta con tono exigente: “Ustedes hablan de corrupción, pero los corruptos están allá”, formando un ángulo de 45 grados con su mano derecha y señalando la alcaldía, como revelando un secreto.

Pabón les ordena a unos cinco rebeldes con capuchas que se dirijan a las oficinas de la Alcaldía y las incendien. Los cinco jóvenes se alistan a cumplir su tarea con entusiasmo infantil. Salen ordenados en una fila horizontal, rompen vidrios y tiran bolas de fuego hacia adentro, la Alcaldía se consume.

El profe del Colegio Mayor acaba con lo que será su despacho por dos años desde enero de 1998. Es posible que varios de los que se encargan del incendio sean algunos de sus secretarios y dirigentes cívicos.

9:00 p.m. La llegada de guerrilleros es constante y las personas que viven la toma desde el parque se han familiarizado con el ruido de la guerra. Llegan un jeep, la camioneta Toyota y un furgón en el que Montes de Oca lee “Trasteos La Cuidadosa”. Encienden motores, los hombres se suben, no sin antes cerciorarse de que todo lo que se trajo se lleve de nuevo. Los últimos en abordar son dos ‘sin cara’ que izan la bandera del M-19 en una de las astas de la esquina del parque.

9.30 p.m. La bandera quedó quieta, con el fondo de la Alcaldía ardiendo. No hay viento que la mueva ni que apague las llamas. Con francotiradores y retenes en las dos entradas de Yumbo, con tachuelas a las afueras del batallón Pichincha, el M-19 logró entrar y atacar la estación de policía en la carrera quinta con calle octava, a dos cuadras del parque Central, de un municipio sin cordilleras o zonas montañosas cercanas, ubicado a 35 minutos del batallón Codazzi, de Palmira; a veinte del Pichincha, de Cali; a una hora del Palacé, de Buga, tal y como lo reseñaron los medios de la época.

Los periodistas han quedado despistados. Agarran a un dirigente cívico a preguntas, a una de éstas él contesta: “¿Por qué se aterran que la población haya aplaudido al M-19? El olvido de los gobernantes ha sido centenario y la gente está cansada de ser pisoteada”. Luego da una lista larga de argumentos: “Tenemos 70 mil habitantes y el más alto índice de mortalidad infantil de Colombia. El más elevado grado de polución latinoamericano. De las 57 fábricas que operan en el municipio sólo unas pocas pagan impuesto de industria y comercio. Tenemos doce mil personas sin empleo, a pesar de las 541 empresas registradas aquí. Quien tiene cédula de Yumbo está vetado por temor a que sea guerrillero. Las calles están llenas de huecos; el agua del acueducto no es purificada y hay barrios que sólo la reciben un día al mes. El presupuesto es de 500 millones y se esfuman como humo, no existe gabinete municipal…”

11:00 p.m. Montes de Oca fue a su casa, se cambió de ropa, regresó al parque a esperar la ruta que lo lleva hasta Cementos del Valle, y de nuevo se dirige a su casa. En el camino se encuentra un vecino al que le cuenta. “Salí a esperar el bus pero no se veía un solo carro. Apareció un pelotón de soldados y me dijeron: ‘No vamos a responder por nadie, váyase a su casa. No hay buses’. Por eso me devolví”. Yumbo amanecerá con 42 muertos, siete subversivos, tres policías. ¿Y el resto?

Don Álvaro desiste de su idea de ir a trabajar, cuando pasa por mi casa mira unas bengalas a lo lejos, como en señal de despedida. Algunos guerrilleros han emprendido la huida hacia el río Cauca, detrás del barrio. La toma ha terminado. Yo sigo durmiendo.

Luis Fernando Riascos, comunicador social de la Universidad Autónoma de Occidente de Cali. Foto www.todosesupo.com
Luis Fernando Riascos, comunicador social de la Universidad Autónoma de Occidente de Cali. Foto www.todosesupo.com

Nota del Director: La crónica que publicamos fue escrita por Luis Fernando Riascos en su época de estudiante de Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Occidente y publicada inicialmente en la revista de esa universidad. Tuvimos referencia de ella por intermedio de Hernán Peláez Restrepo, director de La Luciérnaga de Caracol Radio, quien hizo una crítica favorable a esta crónica en el año 2011.
Para ww.todosesupo.com es un honor compartir la reconstrucción de este hito histórico en el devenir de Yumbo. Hace ocho años, Luis Fernando Riascos ya mostraba la calidad en su escritura.

Fotos: Daniel Jiménez, revista Cromos. Edición 3475, 21 de agosto de 1984.

¿Yumbo por cuáles caminos debe enfrentar la violencia?

El Observatorio para la Inclusión Social de la Fundación INNOVACCION analiza las recientes medidas de orden público adoptadas por el gobierno municipal. Imagen para www.todosesupo.com
El Observatorio para la Inclusión Social de la Fundación INNOVACCION analiza las recientes medidas de orden público adoptadas por el gobierno municipal. Imagen para www.todosesupo.com

El siguiente es un análisis del Observatorio para la Inclusión Social de la Fundación INNOVACCION de las recientes medidas tomadas por el Gobierno municipal de Yumbo…

El crimen y particularmente la violencia, son fenómenos frecuentemente asociados a condiciones de vulnerabilidad, pobreza y exclusión social, aunque en estos también inciden la debilidad de las instituciones y las dinámicas socioculturales en las que la familia juega un papel fundamental. A este coctel de variables debe agregarse el de la racionalidad económica detrás del crimen, propuesta por Becker (1968), encontrándonos de tal suerte ante un fenómeno sumamente complejo.

Atendiendo la experiencia Latinoamericana, observamos que en el proceso de combatir la criminalidad y la violencia de una manera estructural, las agendas de los países y las ciudades consideradas de acuerdo a los diversos indicadores violentas han implementado soluciones integrales e innovadoras, entendiendo las rudimentarias políticas de intervención basadas en el control y la represión como medidas de corto aliento que antes bien producen efectos contrarios a los resultados esperados en muchos casos, y añadiendo más ingredientes al ya nutrido caldo de cultivo en el que se reproduce la violencia, generando espectros más amplios de exclusión social y pobreza.

En cuanto a este fenómeno, Yumbo podría considerarse particularmente, como una ciudad violenta. Para el año 2015 alcanzó la estrepitosa cifra de 77 homicidios, hecho que para una población relativamente pequeña pues según estimaciones del DANE rondaba para el año pasado en 117.118 habitantes. Tendríamos, por lo tanto, una tasa de homicidios de 65,75 por cada cien mil habitantes; ésta ya es una cifra alarmante por sí sola y si tratáramos de ubicar esta cifra en comparaciones internacionales como la realizada por la organización mexicana Seguridad, Justicia y Paz, nos ubicaríamos en la no muy honrosa novena posición de las ciudades más violentas del mundo según este ranking, que como otros, tiene sus críticas. El inicio de este año 2016 en el municipio no parece muy alentador en relación al año pasado en términos de violencia y ante esto el gobierno local ya ha implementado medidas para hacer frente a esta problemática. Cabe aclarar que estas son medidas de choque o por lo menos se espera que así sea.

El Decreto No. 100 impone la prohibición de pasajero hombre en las motocicletas que circulan en el municipio; por su parte el Decreto 101 modifica los horarios en los que se permite el funcionamiento de establecimientos comerciales nocturnos que tienen como su principal servicio el expendio y consumo de bebidas embriagantes. Es frecuente y de hecho es más viable si se considera el tiempo y la planificación, que las políticas de choque tomadas frente a estas situaciones, sean medidas de represión y control que generan impactos en las dinámicas de la violencia y en el corto plazo pueden mostrar resultados gratificantes al reducir algunos indicadores asociados.

Sin embargo, hasta las más pequeñas políticas de choque deben ser tomadas desde el conocimiento de por lo menos las dinámicas más generales del fenómeno y es en este aspecto que el presente artículo pretende abrir la discusión. Simplemente basta con realizar un breve análisis a partir de las cifras disponibles de la red de observatorios de la Policía Nacional para el año 2015 y observar si realmente los decretos adoptados pueden llegar a tener un impacto en los indicadores de violencia en el municipio.

¿Es la restricción a los motociclistas la medida más apropiada para frenar la violencia?
En lo referente al Decreto 100 que restringe la circulación de parrillero hombre en motocicletas, debemos partir del reconocimiento de que esta medida surgió para combatir el fenómeno del sicariato que estalló a finales de los 90 y que aún persiste en nuestra sociedad. Dicha medida ha gozado de relativo éxito, lo que explica por qué varias ciudades del país e incluso centroamericanas han adoptado la medida. Sin embargo, si nos detenemos a analizar esta modalidad de violencia en el caso yumbeño, nos encontramos con una contradicción. Según cifras del Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional, solo el 5,26% de los homicidios del año pasado en Yumbo fue cometido por un pasajero de motocicleta, mientras que en el 90,79% de los casos el agresor se movilizaba a pie.

Ilustración 1: Medio de Transporte Utilizado en los homicidios en Yumbo FUENTE: Observatorio para la inclusión social, Fundacion INNOVACCION, a partir de Cifras del Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional.
Ilustración 1: Medio de transporte utilizado en los homicidios en Yumbo
FUENTE: Observatorio para la inclusión social, Fundación INNOVACCION, a partir de cifras del Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional.

Estas cifras parecen indicar que adoptar o no esta medida no tendría un impacto significativo en la reducción de la violencia, pues esta modalidad delincuencial parece no corresponder a las dinámicas de este fenómeno en nuestro municipio. Habría que considerar los elevados costos sociales y económicos que representa esta restricción para la comunidad en general, si se tiene en cuenta su impacto sobre la movilidad que a su vez genera impactos en la productividad, si se asocia este medio de transporte a reducciones en costos de desplazamiento y en los tiempos de pendularidad. Además, esta medida tiene un impacto aún más directo si se consideran las consecuencias sobre quienes prestan el servicio de “mototaxi” para movilizar a miembros de la comunidad en áreas distantes al corazón del municipio que no cuentan con acceso a servicio público tradicional o cuya frecuencia es baja. Se le agregan pues a los costos de la medida, el impacto sobre el empleo y la vulnerabilidad asociada a la segregación espacial.

En cuanto al Decreto 101, ¿se puede asociar el comercio nocturno a los graves problemas de seguridad que tenemos?
Uno de los argumentos que se podrían asociar a la nueva restricción en el horario de los establecimientos comerciales destinados al expendio y consumo de bebidas embriagantes, es que ante el deterioro de los valores cívicos y culturales que se pueden asociar fácilmente a problemas como la exclusión social y la pérdida de credibilidad o confianza en la efectividad de las instituciones de control y justicia, en un escenario como este en el que culturalmente la justicia en propias manos empieza a mostrarse como algo por lo menos permisivo, el alcohol se convierte en un catalizador de la violencia entre los individuos.

Ilustración 2: Homicidios Según la Hora en que son Cometidos FUENTE: Observatorio para la inclusión social, fundación INNOVACCION a partir de Cifras del Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional.
Ilustración 2: Homicidios Según la Hora en que son Cometidos
FUENTE: Observatorio para la inclusión social, fundación INNOVACCION a partir de cifras del Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional.

No obstante, es importante analizar si efectivamente los homicidios se han cometido con mayor frecuencia tanto en días en los que aumenta el consumo de alcohol, como en las horas en que este ya ha alterado el sistema nervioso y por ende a la conducta de las personas. Según las cifras de la Policía Nacional, en Yumbo en el periodo comprendido entre el 1 de Enero y el 31 de Noviembre del 2015, se habían presentado 76 homicidios, de los cuales el 56,6% fueron cometidos entre las 6 de la tarde y la media noche. En la madrugada, es decir entre la media noche y las 6 de la mañana, se cometieron el 15,79% de estos homicidios.

En este punto surge la inquietud: ¿El Decreto 101 busca atacar la violencia con modificaciones en los horarios de los establecimientos nocturnos? Para esta pregunta no tenemos una respuesta clara. Lo que sí es más fácil de entender es que los datos y cifras mencionadas aquí parecen no respaldar considerablemente la medida.

Ilustración 3: Diagrama de homicidios según día de la Semana FUENTE: Observatorio para la inclusión social, Fundacion INNOVACCION, a partir de cifras del Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional.
Ilustración 3: Diagrama de homicidios según día de la Semana
FUENTE: Observatorio para la inclusión social, Fundacion INNOVACCION, a partir de cifras del Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional.

En la Ilustración 3 podemos ver que, si bien los fines de semana ocurrieron cerca del 58% de los homicidios, de estos solo el 18% ocurrió en las horas de madrugada que se pueden asociar a actos violentos de intolerancia inducidos por el alicoramiento. Por otro lado, en días hábiles de semana ocurrieron aproximadamente el 42%, una cifra nada despreciable, y dada esta información, no es muy claro que la “rumba del fin de semana” incida de manera significativa en la violencia que se genera en el territorio yumbeño. En esta medida también debe considerar el impacto económico que se genera sobre los establecimientos, sus dueños y empleados que se ven afectados por la reducción en los horarios.

Ante el difícil panorama de violencia que afronta los yumbeños y con la información aportada en este análisis sobre las medidas de choque tomadas recientemente por el gobierno municipal, se puede evidenciar la necesidad del diseño de políticas que impacten profundamente el problema de la violencia en nuestro municipio y que no le apunten sólo a impactar sus dinámicas, invisibilizando el problema, como frecuentemente resultan ser estas medidas restrictivas y de control.

Es también claro que las intervenciones de carácter represivo y de control constituyen un componente básico de la prevención de la violencia misma, entendiendo a los individuos como agentes racionales que evalúan los riesgos a los que se exponen. Sin embargo, la prevención debe ir más allá de la simple prevención situacional y apuntar a impactar al individuo, a las comunidades y a su entorno.

Existen muchas experiencias exitosas sobre políticas integrales que le apostaron al control y prevención de la violencia; para no extendernos haremos mención de una de las muchas experiencias exitosas. El ejemplo más reciente y cercano es la ciudad de Medellín, que fue en su momento la ciudad más violenta del mundo y hoy ya no se asoma siquiera en el ranking de las 50 ciudades más violentas que emite la organización mexicana Seguridad, Justicia y Paz.

Según esa O. N. G. mexicana, la tasa de homicidios de Medellín no superó los 20 casos por cien mil habitantes en el 2015, producto de enormes avances. Es de admirar la puesta en práctica de un programa con enfoque multisectorial que articuló esfuerzos en cuanto al aumento en la capacidad de las fuerzas de seguridad con mejoras de infraestructura, y programas sociales enfocados en los jóvenes. Ahora bien, Yumbo desde el año pasado goza notoriamente de infraestructura; falta ver hasta qué punto las nuevas administraciones o la sociedad civil apuntan de una buena vez a cambiar estructuralmente nuestra penosa situación.

Los autores de este análisis son:
Carlos Eduardo Guerrero Pabón, Candidato a grado de Economía de la Universidad del Valle y coordinador del Observatorio para la Inclusión Social de la Fundación INNOVACCION.
Sebastián Domínguez López, Candidato a grado de Economía de la Universidad del Valle y jefe de Comunicaciones de la Fundación INNOVACCION. Integrante del Observatorio para la Inclusión Social.
Rodrigo Bastidas Valencia, Candidato a grado de Historia de la Universidad del Valle y Presidente Fundación INNOVACCION. Integrante del Observatorio para la Inclusión Social.
Stephanía Recalde García, Candidata a grado de Trabajo Social de la Universidad del Valle. Integrante del Observatorio para la Inclusión Social de la Fundación INNOVACCION.
Dé click para conocer más del Observatorio de Inclusión Social

Nota: La sección Los Dateados es un espacio de opinión independiente y libre expresión donde se refleja exclusivamente las ideas del autor del artículo, por lo tanto, no compromete la posición de Los del Medio S.A.S. ni del portal todosesupo.com

Aumenta indignación de los yumbeños por crimen de menor de edad. Alcaldía ofrece recompensa

Catalina Hernández, menor que fue asesinada en Yumbo por hurtarle su celular.
Imágenes tomadas de las redes sociales.

Conforme pasan las horas los habitantes de Yumbo no salen del estupor ocasionado por la infausta noticia del asesinato de una menor de edad por robarle su celular en las horas de la noche del viernes 1 de abril.

Las redes sociales están inundadas de mensajes de indignación porque no cabe en las mentes que la niña Catalina Hernández, estudiante del Colegio Cooperativo José Antonio Galán de Yumbo, haya sido asesinada cerca a su casa, en una hora (ocho de la noche) en que es normal que los menores se encuentren en la calle bien sea regresando de estudiar o de compartir con sus amistades.

Alcaldía ofrece recompensa
Este vil asesinato ocasionado en una menor de edad motivó a que el alcalde municipal Carlos Alberto Bejarano Castillo convocara un consejo extraordinario de seguridad en las horas de la mañana de este sábado 2 de abril, el cual contó con la presencia de los mandos militares y de policía acantonados en Yumbo y el secretario de Paz y Convivencia, William Sánchez Valdés.

En este consejo extraordinario de seguridad, el alcalde de los yumbeños anunció que se está ofreciendo una recompensa de diez millones de pesos a quienes colaboren con la investigación que conduzca a la captura de los autores del asesinato.

El alcalde Bejarano además de lamentar y repudiar el homicidio de la niña Catalina Hernández, de 13 años, solicitó a las autoridades competentes adelantar las investigaciones pertinentes para dar con los autores de los hechos y reiteró la solicitud al comandante de la Policía Nacional redoblar los esfuerzos para combatir los hechos delincuenciales a fin de prevenir la inseguridad en Yumbo. Adicionalmente, el Alcalde Municipal, anunció más acciones en conjunto con los organismos de seguridad para proveer una convivencia pacífica a los yumbeños.

En jurisdicción del municipio de Yumbo recientemente fue inaugurada la Megaestación de la Policía que tuvo un costo de más de 20 mil millones y en donde sólo hay 136 policías para todo el Municipio, número insuficiente para atender todo el territorio municipal.

El alcalde Carlos Bejarano Castillo convocó a un consejo extraordinario de seguridad ante el crimen de la menor Catalina Hernández.
Foto Oficina de Prensa Alcaldía de Yumbo para www.todosesupo.com

Cámaras de vigilancia, esperanza de los yumbeños para mejorar su seguridad

Con la puesta en funcionamiento de la cámaras de vigilancia se espera mejora en la seguridad. Foto www.todosesupo.com
Con la puesta en funcionamiento de la cámaras de vigilancia se espera mejora en la seguridad.
Foto www.todosesupo.com

De las diecisiete cámaras de seguridad instaladas en el municipio de Yumbo sólo hay funcionando cinco, manifestó el secretario de Paz y Convivencia, William Sánchez Valdés, en las Noticias 107 de la emisora Yumbo Estéreo, cuando concluyó su comparecencia ante la plenaria del Concejo Municipal, citado para responder un cuestionario sobre seguridad ciudadana.

En las declaraciones radiales el funcionario encargado de la cartera de la paz y la convivencia de los yumbeños dijo que se están haciendo los análisis para determinar si las doce cámaras que se encuentran fuera de servicio se pueden reparar o en su defecto habrá que adquirir unas nuevas.

Sin embargo, el secretario de Paz y Convivencia dio una luz de esperanza cuando manifestó que desde el 2013 existe un convenio del Municipio de Yumbo con las empresas de telefonía móvil mediante el cual por cada antena instalada deben instalar tres cámaras de seguridad para el municipio. Esto se está ejecutando, pero por razones de seguridad no se informan los sitios de instalación. Según este convenio, se deberán instalar en Yumbo doce cámaras de seguridad adicionales a las ya existentes.

Alta tasa de homicidios y hurtos en Yumbo
En estos momentos Yumbo requiere acciones contundentes para frenar la inseguridad de la que se quejan muchos de sus habitantes. Según cifras del CTI, seccional Yumbo, en el primer mes del 2016 se presentaron once homicidios (con fecha de corte 28 de enero de 2016). Y en todo el año 2015 fue un total de 77 vidas humanas las que se perdieron por cuenta de los violentos; el mes más cruento fue diciembre con 11 muertes, lo cual indica que entre diciembre y enero fueron casi 30 los asesinatos en el municipio de Yumbo.

La ONG mexicana Seguridad, Justicia y Paz, que mide la violencia en las ciudades del mundo de más de 300.000 habitantes, ubicó a Palmira y Cali como las octava y décima ciudades más violentas del mundo con indicadores de 70,88 y 64,27 homicidios por cada cien mil habitantes, respectivamente. En Yumbo, según las cifra oficiales y tomando como base una población de 120.000 habitantes, la tasa de homicidios fue de 64,16 asesinatos por cada cien mil habitantes en el 2015, mientras que la tasa nacional fue de apenas 24,5 homicidios, Bogotá con 17 asesinatos por cien mil habitantes y Medellín, 20 por cien mil habitantes.

El índice de 64,16 asesinatos por cada cien mil habitantes en el 2015 le daría a Yumbo un nada honroso lugar entre las diez ciudades más violentas del orbe de haber sido tenida en cuenta en el escalafón de Seguridad, Justicia y Paz.

Las acciones de los violentos no son solo contra la integridad de las personas. Por ejemplo, el hurto se ha disparado en el territorio yumbeño. Según cifras oficiales, en el 2015 los delincuentes robaron 62 motocicletas, especialmente en la antigua carretera Cali-Yumbo. Fue también en enero cuando un transportador informal fue asesinado para hurtarle su motocicleta en un solitario paraje de Montañitas, zona rural de Yumbo.

Los yumbeños esperan que con la puesta en funcionamiento de las cámaras de vigilancia que anunció el secretario de Paz y Convivencia, William Sánchez Valdés, al igual que el reforzamiento de la seguridad en los parques, alrededores de las instituciones educativas y la zona bancaria prometido por el comandante del Quinto Distrito de la Policía Metropolitana de Cali, mayor Roberto Meza, en el Concejo Municipal, mejore la seguridad en Yumbo.

El sistema de vigilancia mediante las cámaras de seguridad fue inaugurado el 26 de enero del 2012 por el entonces ministro del Interior Germán Vargas Lleras. Este circuito cerrado de televisión con 17 cámaras fue entregado por el Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana del Ministerio del Interior.

Dé click para leer nuestra nota sobre la entrega de las cámaras de vigilancia hace cuatro años

Informe de Seguridad, Justicia y Paz sobre ciudades con mayor tasa de homicidios

Involución humana en Yumbo

Es como volver a los estadios de la barbarie. Nadie vio nada, nadie escuchó nada; solo él estaba en el fondo del estribo del puente de la novena con primera, al frente de la galería, morando ahí como si ese lugar fuera su caverna.

De seguro que no es un N.N. más; de hecho se dice que tenía familia en un asentamiento de las laderas yumbeñas. Su nombre, John Anderson Bolaños, 29 años de edad, estudió hasta cuarto de primaria en la escuela Ceat General de Bellavista, y su mamá, doña Arleidy Bolaños. No era un N.N. más, pero sí será una cifra más en las estadísticas oficiales, en los Observatorios que manejan los violentólogos tras sus escritorios y sus computadores.

Él era uno más de los muchos nómadas urbanos, recolectores, como en los tiempos de la prehistoria. Seres que duermen donde les coja la noche, seres que se alimentan con lo que encuentran en los recipientes de basura, o por fuera de ella, compartiéndola con los perros callejeros y vacas sin corral. Sin embargo, cada noche arrimaba adonde doña Rubiela (mujer que plancha ropas ajenas en los barrios del centro), a recoger la bolsa con comida, la misma que consumía todas las noches donde encontrara cambuche. En fin, tampoco era que peleara a dentelladas, como las fieras, su espacio debajo de los puentes.

Mataron al Chino, me dijo con tristeza otro nómada. Si viera, Pa, cómo lo lloraban las muchachas… (que por necesidad venden momentos de felicidad por los lados de la galería). El chino a nadie le hacía daño…
Caquita (como le decían donde se crió), no le hacía daño a nadie…, dijo una de ellas.

Y es verdad, en su estado permanente de enajenación producida por el pegante que a toda hora inhalaba, Caquita no tenía fuerzas sino para esbozar una permanente sonrisa y meter las monedas en la maquinitas, en lo que sí que tenía suerte…

Dicen que en la mañana de ese miércoles 25 de agosto le había sacado el premio gordo a una de las máquinas tragamonedas que hay por los lados de la galería, y adonde asisten seres humanos sin distingo de edad. Y que se fue para debajo del puente a contemplar su trofeo, dizque cuarenta mil pesos. Y estaba en esas, como cuando los cavernarios se guarecen en las cuevas a contemplar lo cazado y recolectado…

No era un N.N. más. Su mamá, doña Arleidy Bolaños, al centro acompañada por sus vecinas, camino al cementerio… Foto www.todosesupo.com

Estaría pensando en su familia… O en los frascos de bóxer, ese pegante a base de Tolueno y Cloropreno, que podría comprar… Dicen que quienes se traban con bóxer ven en sus alucinaciones a sus seres queridos, aquellos que ya han partido, y que les dan consejos, y que es muy lindo… Sin embargo, cuando termina el efecto del pegante y vuelven a su realidad, los ataca el llanto, comentan quienes se drogan con él.

A lo mejor por eso John Anderson siempre andaba con su sonrisa esbozada en sus labios. Pero con tantas monedas seguro que serían muchos los frascos de pegante que podría comprar… Y además quitar el hambre, porque con bóxer se calma. Cosa que no hace la bareta, que alborota las ganas de comer… Además el andar con un frasquito de pegante no es delito, mientras que transitar con un cacho de mariguana sí lo es, al menos así dicen los Decretos.

Hasta el fondo de debajo del puente llegaron los agresores y le propinaron al Chino las cuchilladas que le ocasionaron la muerte.
Hasta el fondo de debajo del puente llegaron los agresores y le propinaron al Chino las cuchilladas que le ocasionaron la muerte. Foto www.todosesupo.com

Hasta el fondo de debajo del puente de la calle novena llegaron los agresores y le propinaron al Chino las cuchilladas que le ocasionaron la muerte. Habrá quienes con frialdad dirán que fue una muerte express que le evitó la muerte lenta, gota a gota, que propina el bóxer: la sustancia se queda incrustada en los pulmones, estómago y cerebro y ello lo iría llevando día a día a estar más cerca de la muerte.

Cuando más calentaba el sol y había más luz, a las nueve y media de la mañana, su cuerpo lo encontraron operarios de la empresa de aseo que estaban limpiando el espacio público… Nadie vio nada, nadie escuchó nada, de seguro será una cifra más en las estadísticas oficiales. Mientras tanto una familia lo llora, una madre que ya pasó el trago amargo de ver muerto un hijo, tiene que ver muerto a otro…

Involución humana. Y ocurre en Yumbo donde nos preciamos de tener, tal vez, el ingreso per cápita más alto de Colombia: un millón doscientos ochenta mil pesos; quién sabe cuántos de ellos llegaron a las manos de John Anderson… Mientras tanto, murió soñando con las monedas que ganó en la maquinita…

John Anderson tuvo su cofre y traslado en carroza. Foto www.todosesupo.com
John Anderson tuvo su cofre y traslado en carroza. Foto www.todosesupo.com

En la tarde del jueves 27 de agosto su cuerpo lo entregaron. Las autoridades le dieron a doña Arleidy una bolsita con nueve mil cuatrocientos pesos que encontraron en su ropa…, que para algo han de servir.

Afortunadamente un tío tenía afiliado a John Anderson en un plan exequial. Corrió con suerte: su sepelio tuvo cofre y carroza. El dinero no alcanzó para los buses; ni falta que harían. Estamos enseñados a caminar con soles más bravos…, por eso los amigos y vecinos de la ladera bajaron a las diez de la mañana hasta el cementerio a darle el último adiós a John Anderson.

Familiares y amigos despidieron a John Anderson. Foto www.todosesupo.com
Familiares y amigos despidieron a John Anderson. Foto www.todosesupo.com

Las cifras de la violencia contra la mujer en Yumbo

Marisol Martínez García fue hallada asesinada en predios de la Universidad del Valle en Yumbo el 8 de septiembre del año pasado 2013. Su crimen sigue en la impunidad. Fotos www.todosesupo.com
Marisol Martínez fue hallada asesinada en predios de la Universidad del Valle, sede Yumbo, el 8 de septiembre
de 2013. (Ver nota: https://todosesupo.com/2013/09/exequias-de-marisol-simbolo-de-protesta-contra-la-violencia/).
Fotos www.todosesupo.com

Según estadísticas de la administración municipal de Yumbo, en el año 2013 se presentaron 152 casos reportados de violencia contra la mujer, violencia intrafamiliar y violencia sexual.

El 75 % de los casos reportados corresponden a violencia intrafamiliar, es decir, 114 casos. Mientras que los 38 restantes corresponden a casos de abuso sexual.

De acuerdo con la edad, las mujeres mayores de 18 años son las que aparecen con el mayor porcentaje en los casos reportados con un total de 70, es decir, 46,1 %. Le siguen las niñas menores de 10 años con 46 casos, es decir, el 30,3 %. 36 casos (23,7 %) fueron reportados con niñas de edades entre los 11 y 17 años.

La comuna 2 (barrios Belalcázar, Simón Bolívar, Uribe Uribe, Portales de Comfandi y Fray Peña) fue la que presentó el mayor número de casos de violencia contra la mujer, violencia intrafamiliar y violencia sexual con un total de 38 casos, el 25 %. Le sigue la comuna 4 con 35 casos, luego la comuna 1 con 32 casos y la comuna 3 con 22 casos. Del sector rural fueron reportados 3 casos y sin datos de comuna, 22 casos, es decir, el 14 % del total de 152 casos de violencia contra la mujer, violencia intrafamiliar y violencia sexual.

Según el Régimen de Seguridad Social, 73 casos de violencia contra la mujer, violencia intrafamiliar y violencia sexual corresponden al Régimen Subsidiado y 57 al contributivo.

Esas son las cifras de Yumbo donde 54.406 de sus habitantes, es decir, el 49,85 % corresponde al género femenino. En el 2014, 10 mujeres fueron asesinadas en Yumbo, 7 perdieron la vida en accidentes de tránsito, 5 murieron por accidentes y causas externas y 4 bebés niñas fallecieron antes de cumplir el primer año.

La violencia de género en América Latina y Colombia
Desde el 2007, cuando la Convención de Naciones Unidas para la eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer, si bien ha habido avances, son muy altos los índices de violencia y feminicidio que reportan tanto ONU Mujeres como diversas organizaciones de la sociedad civil en todo el continente. La Organización Mundial de la Salud ha llegado a calificar el fenómeno de pandemia. Y uno de los primeros problemas con que se confrontan es la falta de cifras y estadísticas oficiales y estandarizadas.

En Colombia, según el Informe del Instituto Nacional de Salud para el Sistema de Vigilancia en Salud Pública de Violencia contra la Mujer, Violencia sexual y Violencia Intrafamiliar, durante 2013 se registraron 63.256 casos de maltrato, de los cuales 46.177 (es decir el 73 por ciento) tuvieron como víctima a la mujer.

En este escenario, la violencia física (con 18.471 casos) ocupa el primer lugar, seguida por actos de privación y negligencia (12.006 casos), la violencia sicológica (8.312 episodios) y la violencia sexual (7.388 casos).

En el marco del conflicto armado, es decir, en medio de las acciones protagonizadas por los grupos armados ilegales y algunos miembros de la Fuerza Pública, el fenómeno de la violencia sexual encabeza la lista con el 87% de las denuncias, frente a un 51% por desplazamiento forzado, 43,8% relacionadas con situaciones de tortura, 46,8% con casos de desaparición forzada y un 46,7% con la ocurrencia de homicidios.

En lo que tiene que ver con el índice de muertes violentas, tomando las cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, durante 2013 se reportaron 848 homicidios contra mujeres entre 18 y 79 años de edad, siendo la población más afectada aquella cuya edad oscila entre los 25 y los 34 años, con un total de 432 episodios.

Valle del Cauca, el más violento en Colombia
Un informe de la Defensoría del Pueblo señaló al departamento del Valle del Cauca como la región en que más mujeres fueron asesinadas en 2013, con un total de 250 casos (equivalentes al 29,5%) de 848 homicidios en todo el país.

De acuerdo con la entidad, al Valle le siguen Bogotá con 131 casos (15,5%) y Antioquia con 129 registros (15,2%). Según el informe de la institución, la población más afectada es aquella cuya edad oscila entre los 25 y los 34 años, con un total de 432 homicidios.

No obstante estas estadísticas, señala el ente, el comportamiento general del año pasado refleja una reducción del 35,6% frente a 2012, cuando el total de muertes violentas en mujeres fue de 1.316 en todo el país.

Ante las cifras, el defensor del pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, hizo un “llamado a la sociedad, a los grupos armados ilegales y al Estado en su conjunto para que se proscriba el maltrato contra la mujer, ante los alarmantes índices de violencia de género”.

Exequias de Marisol, símbolo de protesta contra la violencia

Su cuerpo fue encontrado en la mañana del domingo 8 de septiembre, sus exequias se llevaron a cabo en la inusual hora de las nueve de la mañana del martes 10 y su féretro estuvo muy acompañado hasta el Cementerio Central de Yumbo.

Según dijo el comandante de la Policía en Yumbo por la emisora local, el cuerpo sin vida de Marisol Martínez García fue encontrado en la zona boscosa adyacente a la Universidad del Valle, sede Yumbo, con muestras de haber sido brutalmente golpeada. Se desconocen los móviles y los autores, dijo el oficial.

Quienes la conocieron dicen que ella padecía discapacidad física (era sordomuda) y mental, razón por la cual generó mayor estupor e indignación su asesinato. Indignación que se hizo aún más evidente en las honras fúnebres, las que se convirtieron en un acto de protesta contra la violencia, de manera especial la violencia contra las mujeres.

Las honras fúnebres fueron a las nueve de la mañana del martes 10 de septiembre. Foto www.todosesupo.com
Las honras fúnebres fueron a las nueve de la mañana del martes 10 de septiembre. Foto www.todosesupo.com

Resultó doloroso para el padre Rafael Ángel Rodríguez, párroco del Señor del Buen Consuelo, tener que presidir las exequias de Marisol Martínez García en el marco de la Semana por la Paz que convocó la Arquidiócesis de Cali. Por eso su emotiva homilía estuvo cargada de denuncias contra la violencia, su llamado al respeto por los Derechos Humanos, la exhortación para que reine la paz y la concordia en Yumbo y su extrañeza ante la ausencia de los medios de comunicación y los representantes de las autoridades en el acto fúnebre.

Además de la protesta del sacerdote se sintieron las lágrimas sinceras de familiares y vecinos de Marisol, quienes la conocieron en los barrios Guacandá y Lleras Camargo, y el apoyo de la Red de Mujeres de Yumbo.

El féretro es sacado del templo del Señor del Buen Consuelo runbo al Cementerio. Foto www.todosesupo.com
El féretro es sacado del templo del Señor del Buen Consuelo runbo al Cementerio. Foto www.todosesupo.com

Muchas horas después del asesinato de Marisol y su sepelio, es muy probable que muchos la hayan olvidado y su caso ya haya pasado a ser una cifra más en las estadísticas oficiales de los hechos violentos, y ella una más de las más de mil mujeres que mueren asesinadas cada año en Colombia.

Exequias de Marisol, símbolo de protesta contra la violencia. Foto www.todosesupo.com
Exequias de Marisol, símbolo de protesta contra la violencia. Foto www.todosesupo.com