Caprecom, epidemia que cual chikunguña también afecta a los yumbeños

0
1303

Son más de diez mil los yumbeños del régimen de salud subsidiada que están viendo embolatada su atención médica y hospitalaria por cuenta de la crisis administrativa y financiera en que está sumida la Empresa Promotora de Salud pública CAPRECOM.

Las directivas del hospital de La Buena Esperanza de Yumbo, al igual que muchas otras Empresas Sociales del Estado, no han podido renovar los contratos de prestación de servicios con esta empresa promotora de salud, porque la dirección regional de Caprecom quiere imponer las condiciones establecidas en la Circular N° 003 del 15 de enero del 2015 emanada de la Subdirección de la EPS, mediante la cual se toman medidas que compensen la realidad presupuestal de la EPS.

La Circular, firmada por Gonzalo Gustavo Leal Páez, subdirector de Caprecom y dirigida a todos los directores regionales, contiene las medidas a tomar y solicita la aplicación de los mecanismos necesarios para controlar el gasto médico que permita garantizar la prestación del servicio durante el periodo febrero 2015-enero 2016.

Entre las medidas que contempla la Circular 003, y que es la que genera mayor preocupación en las directivas de los hospitales, es aquella que tiene que ver con la renegociación de las tarifas con los actuales prestadores de servicios de salud, buscando como mínimo un ahorro del 10%, desconociendo el incremento de la UPC realizada por el Gobierno y el traslado proporcional que debe realizarse a los prestadores de servicios de salud. Esta medida llevaría (como en efecto ya ocurre con algunos centros hospitalarios del sector estatal) a que los hospitales trabajen a pérdida y no puedan cumplir con la misión de atender y garantizar la salud de los usuarios.

La Circular 003 de la Subdirección de Caprecom también indica que “respetando el 60% de la contratación con el sector público, de ser necesario se deberá buscar apoyo con las instituciones del sector privado, quienes frecuentemente nos ofrecen tarifas más competitivas”. Personas conocedoras del Sistema de Salud dicen que esto podría llevar a un deterioro en la prestación del servicio público de salud, porque no sería extraño que la EPS contratará servicios con “clínicas de garaje”.

Caprecom, ¿subsanar la crisis a expensas de la salud de los colombianos?
Desde hace varios años esta Empresa Promotora de Salud pública se encuentra sumida en una grave crisis ocasionada por los malos manejos administrativos, corrupción, politiquería y hasta la influencia de grupos ilegales, que se evidencian en una multimillonaria cartera y los negativos indicadores financieros, que la tienen como perfecta candidata para ser liquidada.

Para la muestra, los colombianos en el pasado mes de diciembre leyeron el informe de la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo, en el cual se denunció cómo opera una red que desangra a CAPRECOM. En estas denuncias salió salpicado un exsecretario y amigo de un senador del Partido de la U, quien obtuvo una alta votación en Yumbo. (El Tiempo. Así opera la red que desangra a Caprecom)

Según informaciones de prensa, http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/salud/crisis-de-la-eps-caprecom/  la situación que afronta CAPRECOM, que afilia a 3,5 millones de personas en el régimen subsidiado y hace presencia en 744 municipios, es crítica y con ello, de acuerdo con analistas del sector, arrastra los indicadores de salud de sus afiliados y la estabilidad de hospitales públicos y privados.

Desde el segundo semestre del 2011, los estados financieros de CAPRECOM muestran un constante deterioro, agravado en los últimos dos años. Por ejemplo, los indicadores de patrimonio y margen de solvencia, que son requisitos indispensables para que las EPS funcionen, no muestran una mejoría.

El patrimonio, o sea todos los bienes que la respaldan como empresa, pasó de -595.878 millones de pesos en el 2012 a -849.587 millones de pesos, a junio del 2014, es decir que en año y medio se redujo en 253.000 millones de pesos.

Para el 2012, su margen de solvencia (la capacidad para cumplir con todas sus tareas de manera efectiva), calculado de acuerdo con los parámetros de la Supersalud, se situaba en -829.932 millones de pesos y en junio de este año cayó a -1 billón 98.049 millones de pesos.

A esas cifras negativas se suman otros valores críticos. En el 2013 las pérdidas por la administración del régimen subsidiado ascendieron a 197.967 millones de pesos. A mediados de este año, según documentos de la EPS, las pérdidas contables ascendían a 17.297 millones de pesos, pero, al incluir todos los costos, estas se acercan en realidad a 137.000 millones en el mismo periodo.

Y las deudas con proveedores y prestadores de servicios de salud para sus afiliados son todavía más dicientes: pasaron de 895.351 millones de pesos a diciembre del 2012 a 1,3 billones de pesos.

Según las proyecciones a diciembre del 2014, la EPS acumulará pérdidas por 250.000 millones de pesos por la administración del régimen subsidiado, sin contar las de sus otros negocios (pensiones y administración de hospitales), lo que la aleja de las metas del plan de recuperación.

Agrava su situación el hecho de que Caprecom, en términos absolutos, fue la EPS del régimen subsidiado más entutelada en el 2013, con 9.332 acciones en su contra.

Juan Carlos Giraldo, director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, afirma que la condición de entidad pública le exige a Caprecom “ser ejemplo de gestión y orientación”.

Aun así, a partir del análisis de una muestra de 131 hospitales de este gremio, esa EPS les adeuda 305.000 millones de pesos, “el 75 por ciento de los cuales corresponde a cartera vencida, y eso genera perjuicios a hospitales públicos y privados, y, por extensión, a los usuarios”.

Olga Lucía Zuluaga, presidenta de Acesi (que agremia a los hospitales públicos), afirma que Caprecom les debe cerca de 597.000 millones de pesos, con lo que se agrava la ya deteriorada situación de esos centros. “Su cadena de errores administrativos de varios años está arrastrando al resto de entidades de salud del Estado”, asegura Zuluaga.

Por su parte, Jaime Arias, presidente de Acemi (que reúne a la mayoría de las EPS del régimen contributivo), califica la situación de Caprecom como “un desastre” y que sus “déficits ponen en riesgo la estabilidad del sistema de salud”.

Y, mientras tanto, ¿los usuarios qué?
Las directivas de CAPRECOM, la SuperSalud, el Gobierno Nacional podrán tener todas las explicaciones a la crisis de la EPS, pero el usuario, que es la población más desprotegida de la sociedad, es quien en últimas sale pagando las consecuencias de un sistema inoperante e ineficiente.

La única solución viable que le plantean a los usuarios que ven cómo se cierran las puertas para que atiendan sus necesidades de atención en salud es que se cambien de EPS. La otra que opera en Yumbo es AsmedSalud, pero para hacerlo hay que entregar carta justificando la solicitud de cambio. Pero, como dijo un enfermo afectado con el virus del chikunguña: “Y, yo con qué ánimos voy hacer vueltas. Yo lo que quiero es que me atiendan…”

Para la sesión de este miércoles 11 de marzo de 2015, el Concejo Municipal de Yumbo, atendiendo una proposición del concejal Adolfo Guevara Sánchez, escuchará a la directora Territorial Valle del Cauca Caprecom, Adriana Patricia Gómez Moreno, quien rendirá un informe a la corporación edilicia y a la comunidad yumbeña sobre el alcance de la Circular Nro. 000003 del 16 de Enero de 2015.

Con la Circular 003 deñ 16 de enero del 2015 se le rebosó la taza a los hospitales en Colombia. Imagen para www.todosesupo.com

Dejar un comentario

DEJAR UNA OPINIÓN

Por favor escriba su comentario
Por favor escriba su nombre aquí