Yumbo acogió a su primer obispo

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Monseñor Juan Carlos Cárdenas recibiendo muestras de afecto. Foto www.todosesupo.com
Monseñor Juan Carlos Cárdenas recibiendo muestras de afecto.
Foto www.todosesupo.com

Como hacía muchos años, las campanas del templo parroquial de Nuestro Señor del Buen Consuelo fueron echadas al vuelo, y su tañido le recordó a los mayores el repique anunciando la proximidad del inicio de la Santa Misa.

En la tarde calurosa del viernes 21 de agosto de 2015 la gente se fue congregando al interior del templo, y quienes de manera desprevenida pasaban por el parque Belalcázar se preguntaron qué ocurría para que muchos años después sonaran las campanas y hubiera tanto movimiento de feligreses de todas las edades en torno al templo.

Para muchos la sorpresa fue mayor cuando vieron que al templo también iban llegando el alcalde municipal, su esposa e hijos, y las autoridades militares con asiento en Yumbo. Más allá estaban las damas del Club de Leones. Entonces los desprevenidos cayeron en la cuenta que un gran acto de Iglesia estaba por ocurrir.

En el atrio del templo de Nuestro Señor del Buen Consuelo se disponían a entrar en solemne procesión tres obispos, ocho sacerdotes y otro grupo de feligreses que habían preferido esperar afuera al inicio de la celebración religiosa. Todo lo que ocurría significaba el recibimiento que los yumbeños le prodigaban a monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, nuevo Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Cali.

Pero el recibimiento de monseñor Juan Carlos no era solo por ser un nuevo obispo de la Iglesia Católica, ni por ser uno más de los once presbíteros que han sido ordenados como Obispos entre febrero de 2014 y julio de 2015. Y tampoco porque su ordenación estuviera tan reciente, como quiera que el pasado 25 de julio en Cartago (Valle) en presencia del Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Ettore Balestrero, el Arzobispo de Cali monseñor Darío de Jesús Monsalve, el obispo de Cartago, José Alejandro Castaño, los obispos de la provincia y del país, recibió sus ordenación episcopal.

El motivo de alegría de los yumbeños y la alta asistencia de feligreses al templo parroquial de Nuestro Señor del Buen Consuelo se debe a que monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro oficialmente inicia su ministerio y anuncia que el municipio de Yumbo será su sede episcopal. Algo que nunca antes había ocurrido en Yumbo y que es un honor que ya quisieran todos los pueblos de Colombia.

Por eso los yumbeños quisieron brindarle la acogida como familia cristiana, desde la fe e iluminados por la Palabra de Dios. Y esto se sintió en el cerrado aplauso de la feligresía conforme avanzaba la procesión del Arzobispo de la Arquidiócesis de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, sus obispos auxiliares, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez y monseñor Juan Carlos Cárdenas, los presbíteros de las siete parroquias de Yumbo y la de La Cumbre hacia el Altar Mayor .

A su paso por el centro del templo parroquial, monseñor Juan Carlos Cárdenas tuvo la oportunidad de recibir el saludo afectuoso y fraternal de los yumbeños asistentes; aquellos que no estuvieron presentes fueron representados por el alcalde municipal, Fernando David Murgueitio Cárdenas, y pudieron seguir el acto litúrgico a través de la emisora Yumbo Estéreo.

El acto de acogida contó con la presencia del Arzobispo de la Arquidiócesis de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve y sus obispos auxiliares. Monseñor Juan Carlos Cárdenas. Foto www.todosesupo.com
El acto de acogida contó con la presencia del Arzobispo de la Arquidiócesis de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve y sus obispos auxiliares. Monseñor Juan Carlos Cárdenas y Luis Fernando Rodríguez.
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El presbítero Rafael Ángel Rodríguez, vicario episcopal de la zona norte de la Arquidiócesis de Cali y párroco de Nuestro Señor del Buen Consuelo, saludó a la feligresía presente y presentó al Arzobispo a la comunidad yumbeña. Monseñor Darío de Jesús Monsalve, como presidente de la asamblea de fieles, agradeció a Dios que mira siempre a su pueblo con ojos de misericordia, y nuevamente pone su mirada en nuestra Arquidiócesis de Cali, dándonos un nuevo colaborador para su mies.

Concluidas las lecturas litúrgicas y la homilía pronunciada por el Arzobispo, monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro dirigió las siguientes palabras que transcribimos:
Excelentísimo Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, Arzobispo de Cali, Excelentísimo Monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, Obispo Auxiliar de Cali, Señor Presbítero Rafael Ángel Rodríguez Rincón, Párroco de Nuestro Señor del Buen Consuelo y Vicario Episcopal para la zona Norte, apreciados sacerdotes de la vicaría, apreciadas religiosas y religiosos, hermanos y hermanas todas en el Señor.
“Aunque fuese por valle tenebroso, ningún mal temería, pues tú vienes conmigo; tu vara y tu cayado me sosiegan”’

Estas palabras del salmista manifiestan la confianza del creyente en un Dios que percibe cercano, protector, que infunde esperanza aun en los momentos más aciagos de la vida. Son verdaderas palabras de consolación.

Y es este ciertamente el rostro que como pastores estamos llamados a reflejar a nuestro pueblo. Es un elemento constitutivo de la misión eclesial: ser portadores de esperanza, de consuelo, de misericordia. Decir a nuestros hermanos y hermanas que no están solos en sus luchas y aflicciones, que Dios está cercano a ellos y quiere ser su fortaleza y protección.

Al agradecer a todos sus manifestaciones de generosa acogida a este municipio que será mi casa a partir de hoy, siento el fuerte llamado del Señor a proclamar un mensaje de consuelo y de esperanza.

El consuelo de la cercanía. La cercanía del Pastor en esta parte de la querida arquidiócesis de Cali, ahora a través de la persona de uno de los Obispos auxiliares, debe ser ciertamente una señal para todos: Dios mira con misericordia a su pueblo y no se desentiende de él.

Así, con su cayado el pastor acompaña a las ovejas, camina, comparte con ellas, pero también las protege de todo aquello que las pone en peligro. Pero de otro lado el pastor se siente seguro con la cercanía de las ovejas, pues caminando con ellas, juntos hacen el camino que a todos les dará las frescas aguas y los verdes pastos.

La esperanza en alcanzar la meta. Se trata de un camino que hacemos juntos con la mirada puesta en la meta común, y esta no puede ser otra que “cristificar” nuestra vida individual y comunitaria. Esto significa creer que es posible hacer presente a Cristo en todos los ámbitos de nuestra vida, que Él sea quien le ponga sentido a nuestra existencia y nos impulse a trabajar por verdaderas transformaciones, por un mundo nuevo en el que sintamos que cabemos todos.

Pido a Dios que pueda ser un dócil instrumento suyo en este cometido al que me sumo, seguro de que ya en ello están comprometidos todos. Les ruego que me tengan en cuenta en sus oraciones.

Concluidas sus palabras, monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro se consagró ante la imagen del Señor del Buen Consuelo, titular de la zona episcopal de la norte de la Arquidiócesis de Cali y patrono de Yumbo, sede de su episcopado.

Monseñor Juan Carlos Cárdenas se consagró ante el Señor del Buen Consuelo, titular de la zona norte de la Arquidiócesis de Cali. Foto www.todosesupo.com
Monseñor Juan Carlos Cárdenas se consagró ante el Señor del Buen Consuelo, titular de la zona norte de la Arquidiócesis de Cali.
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