Alipio Ramón Valencia y su historia del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Yumbo

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El cuerpo de Ramón Alipio fue velado en el cuartel de Bomberos Yumbo. Foto www.todosesupo.com

NOTA DEL EDITOR. El pasado 12 de enero falleció el bombero Ramón Alipio Valencia Redondo quien fuera miembro de la tropa fundadora del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Yumbo, y como tal quiso dejar su testimonio de lo que fueron los primeros años de la Institución.

El manuscrito que a continuación publicamos, respetando su redacción original, me fue entregado por Ramón Alipio en el año 2012 como insumo para el proyecto de construcción de la memoria histórica de Bomberos Yumbo. Gracias a los servicios de su sobrina Idalia Ruth Santamaría Valencia, tenemos su transcripción.

El relato de Ramón Alipio es una bella fuente primaria para la Historia de Yumbo y su lectura reconforta al sentir de nuevo el agradable estilo de Ramón Alipio para contar sus vivencias tal y como lo hizo con sus familiares y sus hermanos bomberos de Yumbo y La Cumbre…

Siendo el año 1952, la Administración del Municipio de Yumbo, estaba compuesta de la siguiente manera: el señor Alcalde Rafael Sánchez Tello, Secretario de la Alcaldía el señor Jesús Toro, secretaria de la Alcaldía señorita Ana …, Secretario de Gobierno …, almacenista Bernardo García y Enrique Santamaría, Secretario de Hacienda el señor Otoniel González, Personero el señor Agustín Velasco, Tesorero el señor Cenón Satizabal. A mediados de este año vino de la ciudad de Cali, el señor Jesús Alfonso Salinas el cual había pertenecido al Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Cali en el grado de Teniente y se habló con el señor Miguel Pulido que ya hacía algún tiempo vivía aquí en Yumbo, el cual tenía un pequeño taller de latonería en la Karrera 7 calles … él también había pertenecido al Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Cali en el grado de Sargento, se pusieron de acuerdo y fueron a hablar con el señor alcalde de aquí de Yumbo y el resto de la administración y les hicieron la propuesta de fundar un Cuerpo de Bomberos para esta población, ya que algunas empresas y fabricas se estaban estableciendo en esta localidad y que en cualquier momento podrían necesitar los servicios de los Bomberos, así pues resolvieron hacer una reunión y proceder a citar al despacho de la Alcaldía a las siguientes personas: Bernardo García, Enrique Santamaría, Jesús Cerquera, Leonel Rubiano, Pedro Mosquera, Arnulfo Gómez, Oscar Martínez y Cenón Satizabal.

Fuera de esta reunión hicieron otras más y comisionaron al Secretario de la Alcaldía señor Jesús Toro para que comenzara a inscribir a los jóvenes yumbeños que quisieran ser aspirantes a Bomberos, la lista era de unas 24 unidades, y fue la siguiente: Hernán Ferrerosa C., León César Muñoz O., William Franco, Hernán Valencia, Roberto Arias, Gelbo E. Giraldo, Gabriel Pérez, Luis A. Arango, Leónidas Barona O., Guillermo Barona O., Oscar Gómez, Alipio R. Valencia R., Arcadio Sánchez S., Guillermo Ballesteros, Américo Echeverri, Luis Eugenio Lenis D., Bernardo Orejuela, Hernán Sepúlveda, Manuel Cifuentes, Antonio Castillo, José Vicente Hurtado, Jaime Mera, Hernando Muñoz O., Alfredo Barona.

Así fue como en los primeros tres meses o sea enero, febrero y marzo del 53 comenzó el entrenamiento tanto para los señores oficiales lo mismo para los señores aspirantes. Los instructores fueron el Teniente Salinas y el Sargento Pulido, el señor Alcalde quedó con el grado de primer Comandante y el Teniente Salinas quedo como Subcomandante, el resto de personas quedaron con el grado de Tenientes incluyendo toda la administración municipal, el señor Pulido quedo con su grado de Sargento y el resto de la tropa como aspirantes a Bomberos. Las primeras instrucciones fueron, orden cerrada, parada de firmes, alineaciones y otros ejercicios e instrucciones de cómo actuar en caso de algún incendio, como apagarlos y como evitarlos, lo mismo que instrucciones sobre inundaciones y accidentes varios.

Ya en la mitad del mes de mayo del 53 mandaron a confeccionar los trajes de parada con su respectivo quepis para los señores oficiales y para los aspirantes, o sea la tropa, 2 docenas de overoles color kaki con su respectivo chacó o gorro. Estos overoles fueron mandados a elaborar al almacén Fortunato Nader, confecciones Hércules situado en la ciudad de Cali calle 12 karrera 8 esquina, fueron 2 docenas: 24 uniformes.

Las unidades bomberiles posan con Conchita, la primera máquina de Bomberos Yumbo, 1954. Foto archivo www.todosesupo.com

Llegan los uniformes…
El día sábado 2 de abril del 53 vísperas de la fundación le tocó ir al señor Alipio R. Valencia como motorista de la volqueta oficial del Municipio y el señor Tesorero Daniel Satizábal a la ciudad de Cali a traer los uniformes, pero no entregaron sino la mitad, o sea 12, porque el resto no los alcanzaron a confeccionar todos; que el resto, o sea los 12 restantes, los entregarían en unos 4 días hábiles o sea para el próximo día miércoles 6 de abril, de estos 12 uniformes cuando llegamos de Cali con ellos a la Alcaldía, los aspirantes que estaban allí cerca los cogieron, así fue que al otro día domingo 3 de abril del 53, el señor Comandante Rafael (Sánchez Tello) nos hizo formar allí en la calle frente a la casa cural, primero formaron lo señores oficiales encabezados por el señor Alcalde como Capitán Comandante, luego los compañeros que tenían uniforme y después formamos los que no teníamos, luego vino el juramento para todos los que estábamos allí formados por parte del señor Jesús Salinas, Subcomandante, después ordenó el señor Comandante Rafael Sánchez entrar a la iglesia en formación a la Santa Misa, pero únicamente los que estaban uniformados, los que no, o sea el resto de los otros 12 podíamos entrar a la Iglesia a la Santa Misa pero como particulares, ya por el día miércoles 6 me tocó ir a la ciudad de Cali con el Tesorero Teniente Cenón Satizábal a traer el resto de los uniformes que estaban pendientes para un total de 24 unidades, así fue que todos quedamos uniformados.

Los cuarteles…
El primer cuartel lo establecimos por orden del señor Comandante en la parte posterior de la Alcaldía, karrera 4 entre calles 4 y 5, donde fuera más adelante la cárcel e inspección de Policía. En los meses siguientes, el Sargento Miguel Pulido hizo con tarros de lámina vacías unas alcancías soldándoles las tapas y haciéndoles unas ranuras en la parte de encima, esto con el fin de que saliéramos los Bomberos a pedir recursos, o sea plata o billetes para la Institución. Hubo comisiones para las ciudades de Buga, Palmira, Dagua, Buenaventura, Jamundí y otras ciudades y poblaciones y con lazos se hacían retenes en las carreteras.

También por orden del señor Comandante se hacían cada 15 días o cada mes festivales los días domingos en el centro del parque Belalcázar con ventas de empanadas y sifón, el cual me tocaba traerlo los días sábados de la ciudad de Cali de la fábrica de Bavaria en la volqueta del municipio; eran 2 barriles, en compañía del señor Tesorero Teniente Cenón Satizábal y regresándolos ya vacíos por el día lunes.

También con guaduas se hicieron unas escaleras, además el Sargento Pulido elaboró como unas dos 2 o tres 3 docenas de baldes en lámina. En esos tiempos casi todas las casas de Yumbo eran techadas en palmicha, unas pocas eran de teja o de zinc, así que cada rato se presentaban incendios de estas casas de palmicha. Me tocaba salir en la volqueta del municipio hacia el incendio llevando en el volco los compañeros bomberos, las escaleras y los baldes.

Como en esos tiempos existía un canal o acequia principal, que derivaba del río más o menos donde hoy en día existe El Pedregal sitio de diversión, esta acequia pasaba debajo de la ye a la salida a La Cumbre, por la casa del señor José Alonso Lemus e iba bordeando la loma hasta llegar a la hacienda La Estancia; de esta acequia dependían varias acequias más pequeñas que corrían por todos los solares de las casas hacia la parte de abajo de la población, este fue el primer acueducto de Yumbo, así pues que cuando se presentaba algún incendio con todo el personal y particulares con los baldes se hacían cadenas humanas sacando el agua de los canales.

La primera máquina
Ya a un año después el 54, la Administración compró a la Base Aérea de Cali la primera máquina extintora de incendios. En la volqueta oficial salimos hacia Cali, con el señor Comandante Rafael Sánchez y el Subcomandante Teniente Salinas, el Personero Benjamín Velasco, Arnulfo Gómez, el Tesorero Daniel Satizábal y unos 12 compañeros bomberos. Cuando llegamos a la Base ya tenían la máquina al pie de la guardia cerca de la portería. Esta máquina fue una GMC modelo 42 adquirida por la suma de $3.000 tres mil pesos en esa época. Luego el señor Comandante me ordeno revisarla, las llantas estaban como nuevas, no habían sido casi usadas, frenos en buen estado, dirección en buen estado, el aceite parecía acabado de echar limpiecito, la batería en buen estado, lo único era que luces no tenía, tal vez algún corto circuito, la turbina tampoco funcionaba, le faltaba algún pequeño arreglo, gasolina si le faltaba, allá en la Base nos obsequiaron 5 galones, le echamos al radiador un poco de agua que le faltaba, luego la prendí y eso fue de una sola, la calenté y el señor Comandante me ordeno entregársela al señor Guillermo Ballesteros, allí en la máquina se vinieron el señor Comandante, el Subcomandante, el Teniente Arnulfo Gómez , el Personero Benjamín Velasco, y unas 10 unidades.

La máquina salió adelante y yo la seguí en compañía del Tesorero Teniente Cenón Satizábal y en el volcó dos unidades, nos vinimos por la carretera vieja que era la única porque la autopista ni pensaba existir en aquella época. Así fue que no tuvimos ningún contratiempo y llegamos a Yumbo sin ninguna novedad, está la primera máquina la denominaron LA CONCHITA.

Yumbo en los años 50… En el centro del parque estaba el quiosco donde se recaudaban fondos para el naciente Cuerpo de Bomberos. Foto archivo www.todosesupo.com

Unos meses después llamaron de La Cumbre como a eso de las 2 de la tarde, que se había presentado un incendio, entonces el señor Comandante me ordeno, que él se iba conduciendo la máquina, allí echaron las escaleras, los lazos, baldes y unos 12 Bomberos y que yo en la volqueta la siguiera; yo le dije que había que echarle unos 5 galones de gasolina y él me contesto que ya no había tiempo y arrancamos, allí llegando a la balastrera donde hoy hay un desvío que va hacia la Buitrera, en esa subida hay quedo sin gasolina, entonces me dijo que me quedara con 2 unidades en la máquina y que él seguía en la volqueta, allí en el volcó echaron las escaleras, los baldes, lazos y las 10 unidades, a mí me toco después que ellos se fueron dejarla descolgar un poco hasta una superficie plana, cerca del puente del Retiro, allí le saque el botón del chocle y la prendí, así arranque llevándola chocada, ya para coronar toda la subida por la carretera vieja que sale cerca del estadero hoy día que llama La Virginia, allí en la última curva allí termino la gasolina, en esos instantes paso una máquina 350 de Bomberos Cali y me dijeron que atrás venia una camioneta de ellos, y que hay me desvaraban, así fue que cuando llego la camioneta de Bomberos Cali nos regalaron 5 galones y así llegamos a La Cumbre, yo me estacione cerca de la carretera porque para que me acercaba más, si la turbina no servía, el incendio era cuadra y ½ más abajo al frente de la iglesia de La Cumbre en una casa de 2 pisos donde funcionaba en aquella época el Hotel Medellín, un almacén de telas y la agencia de cerveza Bavaria, como a eso de las 6 de la tarde terminaron de controlar el incendio, yo me fui asomar y los compañeros aún estaban sacando rollos de telas y canastas de cerveza hirviendo, los administradores de la agencia Bavaria ordenaron a los que comandaban las maniobras tanto de Yumbo como de Cali que les ordenaran a todos sus unidades tomar toda la cerveza que quisieran, así fue que más de uno se emborracho con esa cerveza hirviendo, como a eso de las 9 de la noche ordenaron el desplazamiento hacia Yumbo, el señor Comandante me ordeno que como la máquina no tenía luces que me viniera adelante con todas las unidades y que él me seguía en la volqueta para alumbrarme la carretera pero en vez de esos antes me encandelillaba, resolví que como estábamos a primero de luna llena el cielo estaba despejado y la noche parecía de día resolví adelantarme, así fue que cuando llegamos al cuartel al pie de la municipal les cogí unos 20 minutos de volqueta. Ya más adelante el Subcomandante Salinas, nos ordenó que en un lote que él había adquirido comprado, hiciéramos una ramada en guadua techada en zinc y cubierta con tablas, esté lote estaba situado en la karrera 3 entre calles 8 y 9, donde hoy día funciona el Colegio y la capilla del señor Banguero, este fue el segundo cuartel que tuvimos. Ya en el mes de septiembre del 54 el Comandante Sánchez le entregó al Subcomandante Salinas el mando de la institución. Ya a finales de noviembre me fui a pagar servicio militar y cuando regresé en el 57 ya el cuartel estaba situado en la esquina de la galería karrera 2 calle 8, fue el tercer cuartel y el Comandante era el Teniente Arnulfo Gómez. Más adelante vinieron los reinados.

Ramón Alipio en el año 2012 relata al cronista Juan de Dios Vivas-Satizábal su historia de Bomberos Yumbo. Foto archivo www.todosesupo.com

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