Día mundial del árbol con déficit en Yumbo: un árbol por cada doce habitantes

0
670

Arduo trabajo tendrá el director de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria de Yumbo, Harold Erazo Bonilla, para que los yumbeños salden la deuda con el medio ambiente por la falta de árboles en el casco urbano.

Originado en un acumulado histórico por la falta de políticas municipales sobre medio ambiente y planeación, aunado a la falta de conciencia ciudadana, Yumbo presenta un bajo índice en el número de árboles per cápita, comparado con la cifra recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de un árbol por cada tres habitantes para tener un aire de mejor calidad.

Según el censo arbóreo adelantado en días pasados, en Yumbo hay plantados un total de 9505 árboles en espacios públicos, es decir que hay solo un árbol por cada 12,62 habitantes, cifra muy lejana a lo recomendado por la OMS. Para una población urbana aproximada de 105.000 habitantes deberían existir alrededor de 35.000 árboles.

Ante la cruel realidad de falta de árboles en el casco urbano de Yumbo, el ingeniero Harold Erazo ha iniciado una campaña para que en los espacios públicos del casco urbano se planten especies arbóreas amigables con el entorno, y para ello tiene palmas Manila. Se espera que en las obras de infraestructura pública que ejecuta la administración municipal se dejen los espacios para plantar árboles.

Expertos en la materia dicen que hoy en día la siembra de árboles simboliza elementos que están ligados a la planificación y al bienestar que el árbol y los ecosistemas urbanos deben proporcionar a los habitantes de las ciudades, bienestar que se genera a partir de una serie de servicios ambientales como la belleza paisajística, la regulación térmica y acústica, la regulación hídrica, la captura de CO2 y la emisión de O2 y la generación de hábitat, especialmente para la avifauna.

Y de esto sí que debe de saber el director de la Umata, en tanto que él es ingeniero agrónomo de la Universidad Nacional de Colombia, con experiencia en flores de exportación. Trabajó en los Estados Unidos con la compañía de flores USA Bouquet, y docente en áreas agropecuarias. Ojalá sea escuchado por la comunidad yumbeña, sus pares de Gobierno Municipal y en la CVC donde representa a los yumbeños.

Arduo trabajo tendrá el director de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria de Yumbo, Harold Erazo Bonilla, para que los yumbeños salden la deuda que tienen con el medio ambiente por la falta de árboles en el casco urbano. Montaje con imágenes tomadas de internet.

La falta de árboles, un déficit con raíces en la historia y en la indolencia ciudadana
Pero acciones como la que emprende el director de la Umata no son suficientes, si no hay una cultura ciudadana que vele por las especies arbóreas plantadas en espacios públicos y privados. En días anteriores, a través de las redes sociales, se denunció la tala de un árbol sembrado hace muchos años por un vecino del lugar, en la calle quinta entre carreras tercera y cuarta, centro de Yumbo. Según comentarios en las redes sociales, este árbol fue talado presuntamente para adecuar un local comercial.

Al respecto tuvimos conocimiento que este hecho fue denunciado ante la autoridad ambiental competente, la CVC, donde se adelanta el proceso respectivo, independiente de que en el sitio haya sido plantado un pino dorado y las disculpas públicas presentadas por los dueños del negocio y la promesa de siembra de cien árboles para resarcir el daño ambiental.

Actos como el que presuntamente cometió el comerciante, solo es el ejemplo de lo que habitualmente muchos yumbeños ejecutan en el espacio público llamado “andén”, donde han talado árboles para abrirle espacio al vehículo que deben parquear en la calle, por ejemplo. O vecinos que han tenido que sacrificar sus pequeños jardines, que terminan cubiertos con concreto, para evitar que la tierra se convierta en depósitos de los excrementos de mascotas que cada mañana son enviados a la calle…

En los últimos 30 años el casco urbano de Yumbo ha crecido de manera vertiginosa y han surgido no menos de una decena de urbanizaciones, copando los espacios que antaño existieron como pequeños bosques que circundaban los pocos barrios yumbeños, a la vez espacios de recreación para las familias. Muchos adultos hoy recuerdan sus paseos a las planadas donde están las Urbanizaciones Portales de Comfandi, Carlos Pizarro León-Gómez, Nuestra Señora de Guadalupe, Finlandia, Dionicio Hernán Calderón, Nueva Estancia, Campestre Real, Riveras de Yumbo, Bosques del Samán, etc., planadas hoy convertidas en selvas de cemento, así en algunos de ellos existan algunos árboles plantados.

Otra realidad ambiental en la que no estaríamos adoleciendo de un déficit en el arbolado urbano sería si a esos planes habitacionales les hubiese seguido unas acciones ambientales de reposición de los árboles (así fueran los modestos aromos y arrayanes) derribados para dar paso al ladrillo y el cemento.

Y en fechas anteriores a la expansión urbana de Yumbo, o paralela a ella, fueron varios los grandes árboles que sucumbieron a la sierra. Muchos recuerdan, entre otros, las tres grandes ceibas en el sector de la plaza de mercado y cuyos espacios hoy están ocupados por locales comerciales. O el gran samán, centenario árbol plantado frente a la estación y que brindaba sombra a los vecinos que se sentaban a disfrutar la brisa vespertina mientras sus hijos correteaban entre las traviesas y los rieles del ferrocarril…

Samán en la calle catorce con carrera primera, bajo cuya sombra se sentaban los yumbeños… Foto archivo www.todosesupo.com

A pesar de los pesares, existen sitios con sombra…
Los árboles son el amparo para compartir un tinto al calor de la charla en el parque, o leer un buen libro, refugio del sol y del calor o escondite de ese canto del pájaro que anuncia el amanecer. Pero es mucho más que eso y pareciera que los yumbeños no valoramos que los árboles nos aportan el oxígeno necesario para vivir, sobre todo ahora que nuestra ciudad se congestiona cada día más y los pocos espacios públicos que nos quedan sucumben ante el cemento y el desarrollo tecnológico.

A pesar de los pesares, los ciudadanos yumbeños gozamos de la sombra y el frescor que brindan los samanes plantados en los años 80 en el Parque Belalcázar, lo mismo que el sombrío en los parques Alfonso López Pumarejo y Simón Bolívar, espacios que han sido conservados por las administraciones municipales. Y también existen espacios públicos bien arborizados como el del barrio La Trinidad, primera etapa, ganador hace varios años del Premio Cívico organizado, entre otros, por la Cámara de Comercio de Cali y ProAgregados con el apoyo de Asocomunal. Otra espacio con excelente arborización es el camino al Higuerón, vereda ribereña del río Cauca, al que muchos le llaman El Sendero de la Salud.

El 29 de abril de cada año en Colombia se celebra el Día del Árbol; antes era el 12 de octubre, pero un viejo Decreto de 1941 decidió conmemorarlo en esta fecha. Aunque muchos lo desconozcan esta fecha es de gran importancia y se debe aprovechar para reflexionar acerca de los servicios que prestan los árboles ante situaciones ambientales que afectan a la humanidad, caso específico del calentamiento global y la disminución de la calidad y cantidad de agua, que día a día muestran sus efectos negativos para los seres humanos. Pese a que se hacen esfuerzos de todas las magnitudes, lo cierto es que, ninguno de ellos remplaza la función de captura de dióxido de carbono, ni de regulación del ciclo hidrológico que tienen los árboles como acción esencial para la fotosíntesis y desarrollo en crecimiento de los mismos.

A pesar de los pesares, en Yumbo aún existen espacios donde disfrutar la frescura de los árboles, como este Sendero de la Salud, vía al Higuerón. Foto archivo www.todosesupo.com

Dejar un comentario

DEJAR UNA OPINIÓN

Por favor escriba su comentario
Por favor escriba su nombre aquí